Un ejemplo clásico de inversión siempre puede ilustrar el problema. A principios de octubre de 2011, un gigante tecnológico experimentó un cambio clave en su liderazgo, con un sucesor tomando el relevo. Justo en ese momento, un inversor experimentado aumentó su participación en las acciones de la empresa, completando la construcción de su posición en noviembre.
Esta decisión puede parecer audaz, pero en realidad refleja una lógica de inversión profunda: comprar acciones en esencia es comprar la empresa, no a una persona. Las empresas verdaderamente valiosas en las que vale la pena invertir obtienen su vitalidad de su cultura empresarial y su modelo de negocio en lugar de un líder en particular.
La razón por la que este inversor se atrevió a apostar en un momento tan sensible proviene de su comprensión profunda de la empresa: vio aquello que sustenta el avance continuo de la compañía, como la búsqueda persistente de innovación y la dedicación constante. Estas cualidades ya están integradas en el ADN de la empresa y no se tambalearán por un cambio en la gestión.
Esto nos enseña que el nivel más alto de inversión es comprender verdaderamente una empresa.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
8 me gusta
Recompensa
8
6
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
FUDwatcher
· 01-04 03:29
Comprar personas no es tan efectivo como comprar sistemas, esa es la verdadera inversión de la mente. Quienes ven esto claramente pueden ganar mucho dinero.
Ver originalesResponder0
LonelyAnchorman
· 01-03 09:32
Tienes toda la razón, cambiar de entrenador sin cambiar la esencia, esa es la verdadera sabiduría de inversión
Ver originalesResponder0
CryptoTarotReader
· 01-03 06:47
Por eso creo en ciertos proyectos, no en las personas. Lo que realmente importa es si el ecosistema y el mecanismo en sí pueden funcionar correctamente.
Ver originalesResponder0
FrogInTheWell
· 01-03 06:44
Muy bien dicho, por eso hay personas que ganan mucho dinero cuando todos están en pánico... Los verdaderos expertos no miran quién está sentado allí
Ver originalesResponder0
FadCatcher
· 01-03 06:43
¡Genial! Es exactamente esa lógica, comprar una empresa no es comprar una imagen, solo quienes entienden esto pueden ganar dinero
Ver originalesResponder0
SchrodingerAirdrop
· 01-03 06:37
Este tipo realmente ha entendido la esencia de la inversión, en pocas palabras, se trata de mirar la empresa en sí misma y no la imagen pública
Un ejemplo clásico de inversión siempre puede ilustrar el problema. A principios de octubre de 2011, un gigante tecnológico experimentó un cambio clave en su liderazgo, con un sucesor tomando el relevo. Justo en ese momento, un inversor experimentado aumentó su participación en las acciones de la empresa, completando la construcción de su posición en noviembre.
Esta decisión puede parecer audaz, pero en realidad refleja una lógica de inversión profunda: comprar acciones en esencia es comprar la empresa, no a una persona. Las empresas verdaderamente valiosas en las que vale la pena invertir obtienen su vitalidad de su cultura empresarial y su modelo de negocio en lugar de un líder en particular.
La razón por la que este inversor se atrevió a apostar en un momento tan sensible proviene de su comprensión profunda de la empresa: vio aquello que sustenta el avance continuo de la compañía, como la búsqueda persistente de innovación y la dedicación constante. Estas cualidades ya están integradas en el ADN de la empresa y no se tambalearán por un cambio en la gestión.
Esto nos enseña que el nivel más alto de inversión es comprender verdaderamente una empresa.