El internet fija es un derecho garantizado, y la ANATEL ha establecido protecciones firmes contra la práctica de cortar la internet por exceso de datos. Aunque muchos contratos aún contienen cláusulas de franquicia, estas restricciones están suspendidas indefinidamente por la agencia reguladora.
¿Qué significa esto en la práctica para ti?
La suspensión significa navegación sin límites. Puedes ver series en streaming, hacer descargas voluminosas y trabajar en videoconferencias sin riesgo de que tu conexión sea interrumpida. Las operadoras están impedidas de cortar la internet o reducir la velocidad cuando superas la franquicia de datos contratada.
Esta medida protege un derecho fundamental: el acceso a la información. Como la internet residencial es esencial para el trabajo remoto y la educación, la agencia la ha clasificado como un servicio continuo, a diferencia de la internet móvil donde el corte está permitido tras el consumo de la franquicia.
¿Qué hacer si la velocidad cae drásticamente?
Si tu conexión se vuelve significativamente más lenta y sospechas que la operadora está reduciendo la velocidad por límite de franquicia, es esencial tomar nota de los datos. Registra la fecha, hora y velocidad observada, y luego contacta con la operadora para cuestionar la reducción.
En caso de que la empresa confirme que redujo la velocidad por “estouro” de franquicia, esto viola directamente la determinación de la ANATEL. En ese momento, debes presentar una reclamación formal en la Agencia Nacional de Telecomunicaciones o en órganos de defensa del consumidor, manteniendo los protocolos de atención documentados.
Tus derechos garantizados en la banda ancha residencial
La ANATEL asegura al consumidor el derecho a navegar ilimitadamente sin que la operadora corte la internet por volumen de datos. Además, la velocidad contratada no puede ser reducida por consumo excesivo, y tienes derecho a recibir al menos el 80% de la velocidad media acordada. Si hay interrupciones del servicio, debes recibir un descuento en la factura por los períodos sin conexión.
¿Por qué el celular funciona diferente?
La internet móvil sigue reglas distintas. En las operadoras de telefonía móvil, está permitido cortar el acceso o reducir drásticamente la velocidad cuando se acaba el paquete de datos. Esto ocurre porque la infraestructura móvil enfrenta limitaciones de espectro diferentes a la red fija residencial. Por eso es común recibir SMS alertando sobre el consumo de la franquicia en el celular—algo que nunca debería suceder en la banda ancha de tu casa.
¿La tendencia es mantener la protección?
Periódicamente resurgen discusiones sobre acabar con la internet ilimitada en la banda ancha, pero entidades de defensa del consumidor como el IDEC continúan luchando para mantener esta prohibición. Mientras tanto, puedes contar con la protección regulatoria que impide a cualquier operadora cortar la internet residencial por franquicia de datos.
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ANATEL protege tu conexión residencial: las operadoras no pueden interrumpir la señal por consumo excesivo
El internet fija es un derecho garantizado, y la ANATEL ha establecido protecciones firmes contra la práctica de cortar la internet por exceso de datos. Aunque muchos contratos aún contienen cláusulas de franquicia, estas restricciones están suspendidas indefinidamente por la agencia reguladora.
¿Qué significa esto en la práctica para ti?
La suspensión significa navegación sin límites. Puedes ver series en streaming, hacer descargas voluminosas y trabajar en videoconferencias sin riesgo de que tu conexión sea interrumpida. Las operadoras están impedidas de cortar la internet o reducir la velocidad cuando superas la franquicia de datos contratada.
Esta medida protege un derecho fundamental: el acceso a la información. Como la internet residencial es esencial para el trabajo remoto y la educación, la agencia la ha clasificado como un servicio continuo, a diferencia de la internet móvil donde el corte está permitido tras el consumo de la franquicia.
¿Qué hacer si la velocidad cae drásticamente?
Si tu conexión se vuelve significativamente más lenta y sospechas que la operadora está reduciendo la velocidad por límite de franquicia, es esencial tomar nota de los datos. Registra la fecha, hora y velocidad observada, y luego contacta con la operadora para cuestionar la reducción.
En caso de que la empresa confirme que redujo la velocidad por “estouro” de franquicia, esto viola directamente la determinación de la ANATEL. En ese momento, debes presentar una reclamación formal en la Agencia Nacional de Telecomunicaciones o en órganos de defensa del consumidor, manteniendo los protocolos de atención documentados.
Tus derechos garantizados en la banda ancha residencial
La ANATEL asegura al consumidor el derecho a navegar ilimitadamente sin que la operadora corte la internet por volumen de datos. Además, la velocidad contratada no puede ser reducida por consumo excesivo, y tienes derecho a recibir al menos el 80% de la velocidad media acordada. Si hay interrupciones del servicio, debes recibir un descuento en la factura por los períodos sin conexión.
¿Por qué el celular funciona diferente?
La internet móvil sigue reglas distintas. En las operadoras de telefonía móvil, está permitido cortar el acceso o reducir drásticamente la velocidad cuando se acaba el paquete de datos. Esto ocurre porque la infraestructura móvil enfrenta limitaciones de espectro diferentes a la red fija residencial. Por eso es común recibir SMS alertando sobre el consumo de la franquicia en el celular—algo que nunca debería suceder en la banda ancha de tu casa.
¿La tendencia es mantener la protección?
Periódicamente resurgen discusiones sobre acabar con la internet ilimitada en la banda ancha, pero entidades de defensa del consumidor como el IDEC continúan luchando para mantener esta prohibición. Mientras tanto, puedes contar con la protección regulatoria que impide a cualquier operadora cortar la internet residencial por franquicia de datos.