La comunidad de Pocket Network ha tomado una decisión trascendental que redefine los cimientos de su protocolo. A través de la votación comunitaria que concluyó en diciembre de 2024, la red descentralizada ha aprobado la propuesta PIP-41, una medida que pivota radicalmente desde una estructura económica inflacionaria hacia un modelo deflacionario para su token POKT. La implementación está programada para mediados de enero de 2025, marcando el inicio de una nueva era donde las reglas de quemados del protocolo operarán bajo principios de escasez algorítmica.
El giro histórico en la estructura monetaria de Pocket Network
Durante años, el modelo Shannon que sustenta Pocket Network operó bajo un principio de neutralidad monetaria: cada token POKT quemado en transacciones de relay era reemplazado exactamente por una nueva emisión destinada a compensar a los operadores de nodos. Esta estabilidad ofrecía previsibilidad, pero limitaba el potencial de acumulación de valor.
Con PIP-41, ese equilibrio cambia fundamentalmente. A partir de la actualización técnica v1.31, solo el 97.5% de los tokens eliminados será reacuñado como recompensas. El 2.5% restante desaparecerá permanentemente del ecosistema, generando una presión deflacionaria constante y directamente vinculada al uso real de la red.
Este cambio no es meramente teórico. Cada relay procesado—cada consulta de datos de blockchain realizada a través de Pocket Network—ahora contribuye activamente a la reducción del suministro total de POKT. La red ha transformado el consumo de utilidad en un mecanismo de destrucción de valor inflacionario.
Cómo funcionan las nuevas reglas de quema del protocolo
La elegancia del nuevo sistema radica en su simplicidad arquitectónica. El flujo es directo: una aplicación solicita datos, paga en POKT, esos tokens se queman, pero únicamente el 97.5% de esa cantidad se regenera como incentivo para los nodos que procesaron la solicitud.
Los componentes técnicos de esta transformación incluyen:
Destrucción de tarifas: El 100% de los POKT pagados por relays ingresa al proceso de eliminación
Regeneración parcial: Solo el 97.5% retorna al circuito económico como compensación a operadores
Impacto por ciclo: Una reducción neta del 2.5% en la oferta total de POKT
Mecanismo de consenso: Codificado en la actualización v1.31, operando de forma automática y descentralizada
Lo más relevante es que esta deflación no requiere intervención externa. Ningún actor centralizado controla cuándo o cómo ocurre la quema. Es puramente algorítmica, determinada por la actividad de la red. Mayor adopción = mayor velocidad de reducción de suministro. Menor uso = deflación más lenta.
Los operadores de nodos, pilar fundamental de la infraestructura, experimentarán un impacto marginal inmediato en sus recompensas nominales (una reducción del 2.5%), pero potencialmente significativo en el valor real si el token aprecia bajo presión deflacionaria.
El razonamiento económico detrás de la transformación
Los protocolos impulsados puramente por emisiones enfrentan un dilema económico fundamental: si la nueva oferta supera consistentemente la demanda, los precios tienden a deteriorarse. Pocket Network reconoce esta realidad y ha optado por diseñar un círculo virtuoso donde el crecimiento de la utilidad compensa la reducción de emisiones.
Este cambio refleja una maduración en el pensamiento económico de las DAOs. La gobernanza ya no se limita a distribuir tokens inicialmente; ahora optimiza iterativamente las políticas monetarias para sustentar valor a largo plazo.
El proceso que llevó a PIP-41 fue riguroso. La propuesta atravesó múltiples ciclos de revisión comunitaria, incluyó análisis técnico profundo, y contó con participación sustancial de operadores de nodos, desarrolladores y holders de POKT. Esta diligencia demuestra el compromiso de la red con decisiones basadas en datos y consenso genuino.
Impacto diferenciado según roles de participantes
Para tenedores de POKT: La tokenómica deflacionaria introduce una característica de reserva de valor superpuesta a la utilidad. Suponiendo demanda estable o creciente de relays, la reducción de suministro genera presión alcista fundamental.
Para operadores de nodos: Las recompensas en tokens disminuyen nominalmente en un 2.5%, pero existe potencial de compensación si el precio del POKT sube. El cálculo dependerá de la velocidad de adopción de la red post-implementación.
Para desarrolladores de dApps: La estructura de pagos se mantiene sin cambios. Continúan pagando la misma cantidad de POKT por cada relay. El cambio opera transparentemente en el backend del protocolo.
Comparación del modelo económico: antes y después
Aspecto
Modelo Shannon (Pre-PIP-41)
Nuevo Modelo (Post-PIP-41)
Quema de tokens
100% de tarifas
100% de tarifas
Reacuñación
100% del valor quemado
97.5% del valor quemado
Presión en suministro
Inflacionaria (neutral con otros factores)
Deflacionaria (-2.5% por ciclo)
Objetivo económico principal
Seguridad e incentivos
Seguridad, incentivos + acumulación de valor
Contexto sectorial y precedentes
En el espacio de infraestructura descentralizada, pocos protocolos han ejecutado una transformación monetaria tan deliberada post-lanzamiento. Mientras competidores mantienen estructuras inflacionarias convencionales o dependen de pagos en stablecoins, Pocket Network establece un nuevo precedente: deflación ligada directamente al uso.
Esta decisión probablemente influya en futuras discusiones de gobernanza de otras DAOs maduras, especialmente aquellas que enfrentan presiones similares sobre sostenibilidad de largo plazo.
Fechas clave y pasos de implementación
Aprobación: Diciembre de 2024
Actualización técnica: Versión v1.31 del protocolo
Fecha de implementación: Mediados de enero de 2025
Requisito: Todos los nodos de la red deben actualizarse
Preguntas esenciales sobre la nueva tokenómica
¿Cuál es el impacto real de reducir solo el 2.5%?
Aunque parezca marginal, en un protocolo procesando millones de transacciones, el 2.5% genera una destrucción constante y acumulativa de oferta. A lo largo de años, el efecto compuesto es significativo, especialmente si la actividad de la red crece.
¿Cambian los costos para usuarios finales?
No. Los desarrolladores y aplicaciones siguen pagando exactamente lo mismo por acceder a la red. El cambio es puramente en el lado de la recompensa a operadores.
¿Por qué este modelo es mejor que puramente inflacionario?
Alinea incentivos a largo plazo. Con deflación ligada al uso, los holders se benefician directamente del crecimiento de adopción, creando una propuesta de valor más sostenible que emisiones perpetuas.
¿Qué sucede si el uso de la red disminuye?
La deflación se ralentiza naturalmente, ya que hay menos transacciones quemadas. El mecanismo se autorregula según las condiciones reales de demanda.
¿Es reversible esta decisión?
Técnicamente sí, mediante futura votación de gobernanza. Pero el precedente establecido y el compromiso comunitario hacen reversiones altamente improbables.
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Pocket Network revoluciona su modelo económico: la transformación deflacionaria del POKT llega en enero
La comunidad de Pocket Network ha tomado una decisión trascendental que redefine los cimientos de su protocolo. A través de la votación comunitaria que concluyó en diciembre de 2024, la red descentralizada ha aprobado la propuesta PIP-41, una medida que pivota radicalmente desde una estructura económica inflacionaria hacia un modelo deflacionario para su token POKT. La implementación está programada para mediados de enero de 2025, marcando el inicio de una nueva era donde las reglas de quemados del protocolo operarán bajo principios de escasez algorítmica.
El giro histórico en la estructura monetaria de Pocket Network
Durante años, el modelo Shannon que sustenta Pocket Network operó bajo un principio de neutralidad monetaria: cada token POKT quemado en transacciones de relay era reemplazado exactamente por una nueva emisión destinada a compensar a los operadores de nodos. Esta estabilidad ofrecía previsibilidad, pero limitaba el potencial de acumulación de valor.
Con PIP-41, ese equilibrio cambia fundamentalmente. A partir de la actualización técnica v1.31, solo el 97.5% de los tokens eliminados será reacuñado como recompensas. El 2.5% restante desaparecerá permanentemente del ecosistema, generando una presión deflacionaria constante y directamente vinculada al uso real de la red.
Este cambio no es meramente teórico. Cada relay procesado—cada consulta de datos de blockchain realizada a través de Pocket Network—ahora contribuye activamente a la reducción del suministro total de POKT. La red ha transformado el consumo de utilidad en un mecanismo de destrucción de valor inflacionario.
Cómo funcionan las nuevas reglas de quema del protocolo
La elegancia del nuevo sistema radica en su simplicidad arquitectónica. El flujo es directo: una aplicación solicita datos, paga en POKT, esos tokens se queman, pero únicamente el 97.5% de esa cantidad se regenera como incentivo para los nodos que procesaron la solicitud.
Los componentes técnicos de esta transformación incluyen:
Lo más relevante es que esta deflación no requiere intervención externa. Ningún actor centralizado controla cuándo o cómo ocurre la quema. Es puramente algorítmica, determinada por la actividad de la red. Mayor adopción = mayor velocidad de reducción de suministro. Menor uso = deflación más lenta.
Los operadores de nodos, pilar fundamental de la infraestructura, experimentarán un impacto marginal inmediato en sus recompensas nominales (una reducción del 2.5%), pero potencialmente significativo en el valor real si el token aprecia bajo presión deflacionaria.
El razonamiento económico detrás de la transformación
Los protocolos impulsados puramente por emisiones enfrentan un dilema económico fundamental: si la nueva oferta supera consistentemente la demanda, los precios tienden a deteriorarse. Pocket Network reconoce esta realidad y ha optado por diseñar un círculo virtuoso donde el crecimiento de la utilidad compensa la reducción de emisiones.
Este cambio refleja una maduración en el pensamiento económico de las DAOs. La gobernanza ya no se limita a distribuir tokens inicialmente; ahora optimiza iterativamente las políticas monetarias para sustentar valor a largo plazo.
El proceso que llevó a PIP-41 fue riguroso. La propuesta atravesó múltiples ciclos de revisión comunitaria, incluyó análisis técnico profundo, y contó con participación sustancial de operadores de nodos, desarrolladores y holders de POKT. Esta diligencia demuestra el compromiso de la red con decisiones basadas en datos y consenso genuino.
Impacto diferenciado según roles de participantes
Para tenedores de POKT: La tokenómica deflacionaria introduce una característica de reserva de valor superpuesta a la utilidad. Suponiendo demanda estable o creciente de relays, la reducción de suministro genera presión alcista fundamental.
Para operadores de nodos: Las recompensas en tokens disminuyen nominalmente en un 2.5%, pero existe potencial de compensación si el precio del POKT sube. El cálculo dependerá de la velocidad de adopción de la red post-implementación.
Para desarrolladores de dApps: La estructura de pagos se mantiene sin cambios. Continúan pagando la misma cantidad de POKT por cada relay. El cambio opera transparentemente en el backend del protocolo.
Comparación del modelo económico: antes y después
Contexto sectorial y precedentes
En el espacio de infraestructura descentralizada, pocos protocolos han ejecutado una transformación monetaria tan deliberada post-lanzamiento. Mientras competidores mantienen estructuras inflacionarias convencionales o dependen de pagos en stablecoins, Pocket Network establece un nuevo precedente: deflación ligada directamente al uso.
Esta decisión probablemente influya en futuras discusiones de gobernanza de otras DAOs maduras, especialmente aquellas que enfrentan presiones similares sobre sostenibilidad de largo plazo.
Fechas clave y pasos de implementación
Preguntas esenciales sobre la nueva tokenómica
¿Cuál es el impacto real de reducir solo el 2.5%? Aunque parezca marginal, en un protocolo procesando millones de transacciones, el 2.5% genera una destrucción constante y acumulativa de oferta. A lo largo de años, el efecto compuesto es significativo, especialmente si la actividad de la red crece.
¿Cambian los costos para usuarios finales? No. Los desarrolladores y aplicaciones siguen pagando exactamente lo mismo por acceder a la red. El cambio es puramente en el lado de la recompensa a operadores.
¿Por qué este modelo es mejor que puramente inflacionario? Alinea incentivos a largo plazo. Con deflación ligada al uso, los holders se benefician directamente del crecimiento de adopción, creando una propuesta de valor más sostenible que emisiones perpetuas.
¿Qué sucede si el uso de la red disminuye? La deflación se ralentiza naturalmente, ya que hay menos transacciones quemadas. El mecanismo se autorregula según las condiciones reales de demanda.
¿Es reversible esta decisión? Técnicamente sí, mediante futura votación de gobernanza. Pero el precedente establecido y el compromiso comunitario hacen reversiones altamente improbables.