En la gran marea de reequilibrios anuales, Strategy hizo un movimiento sorprendente: sobrevivió. Y esta supervivencia, justo, revela un problema aún más profundo: ¿sigue siendo esta empresa una entidad tradicional en el sentido clásico?
La tormenta de ajustes en los índices y los “objetos voladores no identificados”
El 13 de diciembre de 2025, Nasdaq 100 anunció su lista de reestructuración anual. En esta ocasión, la revisión fue significativa: Biogen, CDW, GlobalFoundries, Lululemon, ON Semiconductor y Trade Desk quedaron fuera, mientras que seis nuevas compañías fueron añadidas. Los cambios entrarán en vigor oficialmente el 22 de diciembre.
En esta “gran limpieza”, Strategy sorprendió al obtener una exención. Esta empresa, conocida por su negocio de software y ahora famosa por acumular Bitcoin, pasó sin problemas la evaluación del proveedor del índice.
Sin embargo, pasar no significa aprobación. La existencia misma de Strategy es tan extraña como un objeto volador no identificado: no es una empresa tecnológica tradicional ni un instrumento financiero, sino más bien un depósito de activos criptográficos con apariencia de empresa. Desde que en 2020 se orientó hacia estrategias de Bitcoin, la relación de esta compañía con su negocio principal se ha ido diluyendo cada vez más.
La respuesta fría del mercado
Los inversores no aceptaron la decisión de Nasdaq de mantener a Strategy. Tras el anuncio, el precio de sus acciones cayó un 3.74% ese día y ha seguido bajando en el último mes. Esto refleja una realidad dura: sobrevivir en un índice no es suficiente para calmar las dudas del mercado.
La razón es simple: cuando la volatilidad de una empresa está completamente dominada por el precio de Bitcoin, la lógica tradicional de valoración empresarial ya no funciona. Los inversores se dan cuenta de que en realidad están apostando a un activo criptográfico de forma encubierta, en lugar de comprar una empresa tecnológica bien gestionada.
La cuestión central que no se puede evitar
La escala de Strategy ya es demasiado grande para ignorarla. Según la compañía, actualmente es la empresa que más Bitcoin posee en el mundo y sigue acumulando activamente. Solo a principios de diciembre, gastó aproximadamente 962.700.000 dólares para comprar 10,624 BTC, alcanzando un total de 660,624 Bitcoin, valorados en unos 60.000 millones de dólares a precios de mercado.
A esta escala, la lógica comercial de Strategy se ha convertido en una simple fórmula: valoración de la empresa = activos en Bitcoin + prima (o descuento) + estructura de financiamiento. Esto invita a reflexionar: ¿todavía podemos considerarla una empresa operativa? ¿O se asemeja más a un fondo de inversión cotizado con una fachada de software?
Esta cuestión no es solo filosófica, sino que también plantea un dilema regulatorio concreto.
La posible decisión de MSCI y su reacción en cadena
El proveedor de índices MSCI ha puesto este tema sobre la mesa. La organización está desarrollando una nueva regla: excluir de los principales índices a las empresas en las que los activos criptográficos representen más del 50%. Se espera que la decisión se anuncie alrededor de enero de 2026, con algunos informes señalando el 15 de enero como fecha clave.
No es una amenaza simbólica. Según análisis de JPMorgan, si MSCI toma una decisión negativa, los fondos pasivos podrían verse obligados a vender en masa, por un valor de hasta 2.800 millones de dólares. Para Strategy, esto sería una verdadera “exclusión”.
La respuesta de Strategy: de pasiva a activa
Frente a la posible amenaza de MSCI, Strategy ha adoptado una postura proactiva. El 10 de diciembre, el presidente Michael Saylor y el CEO Phong Le publicaron una carta conjunta, intentando justificar la estructura de la compañía desde una perspectiva financiera.
Su argumento central es que Strategy no es simplemente un acumulador pasivo, sino un conjunto cuidadosamente diseñado de instrumentos de financiamiento. La empresa emite instrumentos financieros en múltiples niveles (especialmente acciones preferentes) para captar fondos de manera sistemática y adquirir Bitcoin. En otras palabras, esto es ingeniería financiera, no una acumulación ciega de activos.
Al mismo tiempo, Strategy ha financiado aproximadamente 1.440 millones de dólares para fortalecer la confianza del mercado — asegurando que la compañía pueda mantener dividendos y pagar deudas incluso en momentos de volatilidad, disipando así las preocupaciones sobre su solidez financiera.
Una narrativa más amplia
La ambición de Saylor va mucho más allá. En la conferencia Bitcoin MENA en Abu Dabi, lanzó una visión aún más audaz: construir un mecanismo de “crédito digital” sobre la base de Bitcoin, para generar ingresos adicionales y atraer capital de fondos soberanos, bancos comerciales y oficinas familiares.
Esto en realidad redefine el papel de Strategy: no es un elemento extraño en el mercado, sino un puente intencionado entre las finanzas tradicionales y los activos criptográficos. La clave será si logra convencer al mercado de aceptar esta nueva identidad, lo que determinará el destino de Strategy en 2026.
¿Finalmente, los objetos voladores no identificados serán incorporados en el plan, o serán identificados como amenazas? La decisión aún está en el aire.
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La situación incómoda del mercado: Cómo Strategy puede escapar del destino de ser "desterrado" durante el ajuste del índice
En la gran marea de reequilibrios anuales, Strategy hizo un movimiento sorprendente: sobrevivió. Y esta supervivencia, justo, revela un problema aún más profundo: ¿sigue siendo esta empresa una entidad tradicional en el sentido clásico?
La tormenta de ajustes en los índices y los “objetos voladores no identificados”
El 13 de diciembre de 2025, Nasdaq 100 anunció su lista de reestructuración anual. En esta ocasión, la revisión fue significativa: Biogen, CDW, GlobalFoundries, Lululemon, ON Semiconductor y Trade Desk quedaron fuera, mientras que seis nuevas compañías fueron añadidas. Los cambios entrarán en vigor oficialmente el 22 de diciembre.
En esta “gran limpieza”, Strategy sorprendió al obtener una exención. Esta empresa, conocida por su negocio de software y ahora famosa por acumular Bitcoin, pasó sin problemas la evaluación del proveedor del índice.
Sin embargo, pasar no significa aprobación. La existencia misma de Strategy es tan extraña como un objeto volador no identificado: no es una empresa tecnológica tradicional ni un instrumento financiero, sino más bien un depósito de activos criptográficos con apariencia de empresa. Desde que en 2020 se orientó hacia estrategias de Bitcoin, la relación de esta compañía con su negocio principal se ha ido diluyendo cada vez más.
La respuesta fría del mercado
Los inversores no aceptaron la decisión de Nasdaq de mantener a Strategy. Tras el anuncio, el precio de sus acciones cayó un 3.74% ese día y ha seguido bajando en el último mes. Esto refleja una realidad dura: sobrevivir en un índice no es suficiente para calmar las dudas del mercado.
La razón es simple: cuando la volatilidad de una empresa está completamente dominada por el precio de Bitcoin, la lógica tradicional de valoración empresarial ya no funciona. Los inversores se dan cuenta de que en realidad están apostando a un activo criptográfico de forma encubierta, en lugar de comprar una empresa tecnológica bien gestionada.
La cuestión central que no se puede evitar
La escala de Strategy ya es demasiado grande para ignorarla. Según la compañía, actualmente es la empresa que más Bitcoin posee en el mundo y sigue acumulando activamente. Solo a principios de diciembre, gastó aproximadamente 962.700.000 dólares para comprar 10,624 BTC, alcanzando un total de 660,624 Bitcoin, valorados en unos 60.000 millones de dólares a precios de mercado.
A esta escala, la lógica comercial de Strategy se ha convertido en una simple fórmula: valoración de la empresa = activos en Bitcoin + prima (o descuento) + estructura de financiamiento. Esto invita a reflexionar: ¿todavía podemos considerarla una empresa operativa? ¿O se asemeja más a un fondo de inversión cotizado con una fachada de software?
Esta cuestión no es solo filosófica, sino que también plantea un dilema regulatorio concreto.
La posible decisión de MSCI y su reacción en cadena
El proveedor de índices MSCI ha puesto este tema sobre la mesa. La organización está desarrollando una nueva regla: excluir de los principales índices a las empresas en las que los activos criptográficos representen más del 50%. Se espera que la decisión se anuncie alrededor de enero de 2026, con algunos informes señalando el 15 de enero como fecha clave.
No es una amenaza simbólica. Según análisis de JPMorgan, si MSCI toma una decisión negativa, los fondos pasivos podrían verse obligados a vender en masa, por un valor de hasta 2.800 millones de dólares. Para Strategy, esto sería una verdadera “exclusión”.
La respuesta de Strategy: de pasiva a activa
Frente a la posible amenaza de MSCI, Strategy ha adoptado una postura proactiva. El 10 de diciembre, el presidente Michael Saylor y el CEO Phong Le publicaron una carta conjunta, intentando justificar la estructura de la compañía desde una perspectiva financiera.
Su argumento central es que Strategy no es simplemente un acumulador pasivo, sino un conjunto cuidadosamente diseñado de instrumentos de financiamiento. La empresa emite instrumentos financieros en múltiples niveles (especialmente acciones preferentes) para captar fondos de manera sistemática y adquirir Bitcoin. En otras palabras, esto es ingeniería financiera, no una acumulación ciega de activos.
Al mismo tiempo, Strategy ha financiado aproximadamente 1.440 millones de dólares para fortalecer la confianza del mercado — asegurando que la compañía pueda mantener dividendos y pagar deudas incluso en momentos de volatilidad, disipando así las preocupaciones sobre su solidez financiera.
Una narrativa más amplia
La ambición de Saylor va mucho más allá. En la conferencia Bitcoin MENA en Abu Dabi, lanzó una visión aún más audaz: construir un mecanismo de “crédito digital” sobre la base de Bitcoin, para generar ingresos adicionales y atraer capital de fondos soberanos, bancos comerciales y oficinas familiares.
Esto en realidad redefine el papel de Strategy: no es un elemento extraño en el mercado, sino un puente intencionado entre las finanzas tradicionales y los activos criptográficos. La clave será si logra convencer al mercado de aceptar esta nueva identidad, lo que determinará el destino de Strategy en 2026.
¿Finalmente, los objetos voladores no identificados serán incorporados en el plan, o serán identificados como amenazas? La decisión aún está en el aire.