¿Cuál es el verdadero problema que impide el crecimiento del mercado de criptomonedas? Muchos actores de la industria han señalado la volatilidad (fluctuaciones de precios) como la culpable, pero según análisis de grandes market makers como Auros, la barrera real radica en la falta de liquidez. Entender esta diferencia será clave para determinar la entrada de inversores institucionales y la madurez del mercado.
La realidad de la escasez de liquidez que enfrentan los inversores institucionales
Se ha transmitido repetidamente la señal de que el capital institucional desde Wall Street quiere ingresar al mercado de criptoactivos. Sin embargo, el cuello de botella que impide su realización no es simplemente la incertidumbre del mercado. Más bien, se trata de un problema estructural en el que el tamaño del mercado no tiene la capacidad de absorber grandes capitales institucionales.
Tomando las palabras de Jason Atkins de Auros, “aunque los inversores institucionales quieran ingresar con su capital, si no hay medios para hacerlo, no tiene sentido”. En otras palabras, no se puede acoger a más inversores sin que el mercado tenga suficientes “asientos” disponibles.
La falta de liquidez en el mercado de criptoactivos no se debe a una disminución en el interés de los inversores, sino a problemas estructurales más profundos. Eventos de apalancamiento masivo (como el colapso de octubre de 2025) eliminaron rápidamente muchas operaciones apalancadas y traders. Como resultado, la oferta de proveedores de liquidez se contrajo de forma acelerada, y se perdieron suficientes compradores y vendedores para estabilizar el mercado.
Entender la diferencia entre volatilidad y liquidez
Aquí es importante hacer una distinción. La volatilidad (las fuertes fluctuaciones de precios) y la escasez de liquidez (la falta de contrapartes para operar) a menudo se confunden, pero son problemas completamente diferentes.
Según Atkins, la volatilidad en sí misma no aleja a los grandes inversores. El problema surge cuando la volatilidad se combina con mercados con poca liquidez. En mercados con baja liquidez, es difícil aprovechar las variaciones de precio, ya que no hay contrapartes para cubrir posiciones o liquidar activos, lo que hace que incluso vender en momentos de necesidad sea complicado.
Este dinamismo afecta mucho más a los inversores institucionales que a los particulares. Los inversores individuales pueden moverse con activos relativamente pequeños y flexibles, mientras que los institucionales operan bajo directrices estrictas que buscan la preservación del capital. Para las instituciones que gestionan enormes patrimonios, lo que importa no es solo maximizar el rendimiento, sino también proteger el capital. En mercados con escasa liquidez, cumplir con este principio resulta sumamente difícil.
El ciclo vicioso de eventos de apalancamiento
Para entender cómo se reduce la liquidez del mercado, hay que seguir los patrones de comportamiento de los creadores de mercado (market makers). Los proveedores de liquidez actúan en función de la demanda del mercado y, si no hay demanda, no suelen activar la liquidez de forma proactiva.
Cuando la actividad de trading disminuye, los creadores de mercado tienden a reducir riesgos (recortar posiciones). Esto provoca una mayor contracción de la liquidez y genera una mayor volatilidad. La alta volatilidad, a su vez, lleva a una gestión de riesgos más estricta y a una reducción adicional de la liquidez. Así, se forma un ciclo negativo de liquidez→volatilidad→reducción de liquidez que se refuerza a sí mismo.
Como señala Atkins, cuando el mercado es delgado, no hay espacio estructural para que los inversores institucionales funcionen como estabilizadores. La ausencia de una red de seguridad natural en momentos de estrés hace que el mercado sea cada vez más vulnerable. La escasez de liquidez, la volatilidad y la cautela se retroalimentan, atrapando al mercado en un ciclo autoperpetuante, a pesar del interés a largo plazo.
La estricta gestión del riesgo que exigen los grandes inversores
Otra razón por la que los inversores institucionales son cautelosos a la hora de ingresar al mercado de criptoactivos es su poca tolerancia al riesgo de liquidez. En el mundo de la gestión de capital, la pérdida de liquidez impredecible es uno de los mayores riesgos.
Según Atkins de Auros, los grandes inversores operan bajo la premisa de “preservar el capital”. Por ello, en mercados con incertidumbre de liquidez, incluso si las rentabilidades son altas, dudan en entrar. La razón es que, en caso de que el mercado colapse, podrían no ser capaces de liberar sus posiciones.
Estas directrices estrictas difieren mucho del pensamiento de los inversores particulares. Para los institucionales, el tamaño de la inversión es un problema serio. Cuanto mayor sea la proporción del mercado que representan, mayor será la necesidad de considerar los riesgos de liquidez.
Las fases del ciclo del mercado de cripto y la cautela ante nuevas inversiones
Es importante aclarar un malentendido: a veces se afirma que el capital está saliendo en masa de los criptoactivos hacia la inteligencia artificial (IA), pero la realidad es más compleja.
La IA y los criptoactivos no están en la misma fase del ciclo de mercado. La atención de los inversores hacia la IA ha explotado relativamente hace poco, pero la IA en sí misma existía desde hace años. Por otro lado, el mercado de criptoactivos se encuentra en una fase más avanzada del ciclo, y lo que se necesita ahora no es innovación en nuevos primitives, sino la integración y maduración de los existentes.
Atkins señala que “la industria está comenzando a alcanzar una fase de integración” y que “la innovación financiera ya no está en auge”. Los primitives centrales como Uniswap y AMM (Automated Market Maker) ya no son novedad, y ahora se trata de construir valor adicional sobre ellos.
En este entorno, el capital nuevo sigue siendo cauteloso. La razón es simple: hasta que el mercado pueda absorber tamaño, gestionar riesgos y permitir salidas limpias, las inversiones adicionales se mantienen en espera.
Hacia una solución estructural a los problemas de liquidez
En definitiva, los problemas de liquidez en el mercado de criptoactivos no son cíclicos, sino estructurales. No son solo parte de un ciclo, sino que requieren atención en la infraestructura del mercado y en la composición de sus participantes.
Según Atkins, el mercado de criptoactivos está en el “momento LLM”. Esto indica que no es que nuevos activos de riesgo estén absorbiendo capital del mercado en masa, sino que estamos en una fase de transición en la que se está formando una capa integradora sobre primitives existentes.
El precio actual de BTC, en $87.88K (a 29 de enero de 2026), es relativamente estable, pero la volatilidad persiste. Sin embargo, lo que realmente importa no es la volatilidad, sino la liquidez. La decisión de actuar no la toman las narrativas o el sentimiento del mercado, sino si se dispone de una base de liquidez suficiente para absorber grandes capitales.
La entrada institucional y la estabilización del mercado solo serán posibles con una mejora estructural en la liquidez. Hasta entonces, el mercado continuará en un ciclo autoperpetuante de vulnerabilidad, entre interés aparente y capital real invertido.
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Las barreras ocultas en el mercado de criptomonedas: por qué la falta de liquidez es más decisiva que la volatilidad
¿Cuál es el verdadero problema que impide el crecimiento del mercado de criptomonedas? Muchos actores de la industria han señalado la volatilidad (fluctuaciones de precios) como la culpable, pero según análisis de grandes market makers como Auros, la barrera real radica en la falta de liquidez. Entender esta diferencia será clave para determinar la entrada de inversores institucionales y la madurez del mercado.
La realidad de la escasez de liquidez que enfrentan los inversores institucionales
Se ha transmitido repetidamente la señal de que el capital institucional desde Wall Street quiere ingresar al mercado de criptoactivos. Sin embargo, el cuello de botella que impide su realización no es simplemente la incertidumbre del mercado. Más bien, se trata de un problema estructural en el que el tamaño del mercado no tiene la capacidad de absorber grandes capitales institucionales.
Tomando las palabras de Jason Atkins de Auros, “aunque los inversores institucionales quieran ingresar con su capital, si no hay medios para hacerlo, no tiene sentido”. En otras palabras, no se puede acoger a más inversores sin que el mercado tenga suficientes “asientos” disponibles.
La falta de liquidez en el mercado de criptoactivos no se debe a una disminución en el interés de los inversores, sino a problemas estructurales más profundos. Eventos de apalancamiento masivo (como el colapso de octubre de 2025) eliminaron rápidamente muchas operaciones apalancadas y traders. Como resultado, la oferta de proveedores de liquidez se contrajo de forma acelerada, y se perdieron suficientes compradores y vendedores para estabilizar el mercado.
Entender la diferencia entre volatilidad y liquidez
Aquí es importante hacer una distinción. La volatilidad (las fuertes fluctuaciones de precios) y la escasez de liquidez (la falta de contrapartes para operar) a menudo se confunden, pero son problemas completamente diferentes.
Según Atkins, la volatilidad en sí misma no aleja a los grandes inversores. El problema surge cuando la volatilidad se combina con mercados con poca liquidez. En mercados con baja liquidez, es difícil aprovechar las variaciones de precio, ya que no hay contrapartes para cubrir posiciones o liquidar activos, lo que hace que incluso vender en momentos de necesidad sea complicado.
Este dinamismo afecta mucho más a los inversores institucionales que a los particulares. Los inversores individuales pueden moverse con activos relativamente pequeños y flexibles, mientras que los institucionales operan bajo directrices estrictas que buscan la preservación del capital. Para las instituciones que gestionan enormes patrimonios, lo que importa no es solo maximizar el rendimiento, sino también proteger el capital. En mercados con escasa liquidez, cumplir con este principio resulta sumamente difícil.
El ciclo vicioso de eventos de apalancamiento
Para entender cómo se reduce la liquidez del mercado, hay que seguir los patrones de comportamiento de los creadores de mercado (market makers). Los proveedores de liquidez actúan en función de la demanda del mercado y, si no hay demanda, no suelen activar la liquidez de forma proactiva.
Cuando la actividad de trading disminuye, los creadores de mercado tienden a reducir riesgos (recortar posiciones). Esto provoca una mayor contracción de la liquidez y genera una mayor volatilidad. La alta volatilidad, a su vez, lleva a una gestión de riesgos más estricta y a una reducción adicional de la liquidez. Así, se forma un ciclo negativo de liquidez→volatilidad→reducción de liquidez que se refuerza a sí mismo.
Como señala Atkins, cuando el mercado es delgado, no hay espacio estructural para que los inversores institucionales funcionen como estabilizadores. La ausencia de una red de seguridad natural en momentos de estrés hace que el mercado sea cada vez más vulnerable. La escasez de liquidez, la volatilidad y la cautela se retroalimentan, atrapando al mercado en un ciclo autoperpetuante, a pesar del interés a largo plazo.
La estricta gestión del riesgo que exigen los grandes inversores
Otra razón por la que los inversores institucionales son cautelosos a la hora de ingresar al mercado de criptoactivos es su poca tolerancia al riesgo de liquidez. En el mundo de la gestión de capital, la pérdida de liquidez impredecible es uno de los mayores riesgos.
Según Atkins de Auros, los grandes inversores operan bajo la premisa de “preservar el capital”. Por ello, en mercados con incertidumbre de liquidez, incluso si las rentabilidades son altas, dudan en entrar. La razón es que, en caso de que el mercado colapse, podrían no ser capaces de liberar sus posiciones.
Estas directrices estrictas difieren mucho del pensamiento de los inversores particulares. Para los institucionales, el tamaño de la inversión es un problema serio. Cuanto mayor sea la proporción del mercado que representan, mayor será la necesidad de considerar los riesgos de liquidez.
Las fases del ciclo del mercado de cripto y la cautela ante nuevas inversiones
Es importante aclarar un malentendido: a veces se afirma que el capital está saliendo en masa de los criptoactivos hacia la inteligencia artificial (IA), pero la realidad es más compleja.
La IA y los criptoactivos no están en la misma fase del ciclo de mercado. La atención de los inversores hacia la IA ha explotado relativamente hace poco, pero la IA en sí misma existía desde hace años. Por otro lado, el mercado de criptoactivos se encuentra en una fase más avanzada del ciclo, y lo que se necesita ahora no es innovación en nuevos primitives, sino la integración y maduración de los existentes.
Atkins señala que “la industria está comenzando a alcanzar una fase de integración” y que “la innovación financiera ya no está en auge”. Los primitives centrales como Uniswap y AMM (Automated Market Maker) ya no son novedad, y ahora se trata de construir valor adicional sobre ellos.
En este entorno, el capital nuevo sigue siendo cauteloso. La razón es simple: hasta que el mercado pueda absorber tamaño, gestionar riesgos y permitir salidas limpias, las inversiones adicionales se mantienen en espera.
Hacia una solución estructural a los problemas de liquidez
En definitiva, los problemas de liquidez en el mercado de criptoactivos no son cíclicos, sino estructurales. No son solo parte de un ciclo, sino que requieren atención en la infraestructura del mercado y en la composición de sus participantes.
Según Atkins, el mercado de criptoactivos está en el “momento LLM”. Esto indica que no es que nuevos activos de riesgo estén absorbiendo capital del mercado en masa, sino que estamos en una fase de transición en la que se está formando una capa integradora sobre primitives existentes.
El precio actual de BTC, en $87.88K (a 29 de enero de 2026), es relativamente estable, pero la volatilidad persiste. Sin embargo, lo que realmente importa no es la volatilidad, sino la liquidez. La decisión de actuar no la toman las narrativas o el sentimiento del mercado, sino si se dispone de una base de liquidez suficiente para absorber grandes capitales.
La entrada institucional y la estabilización del mercado solo serán posibles con una mejora estructural en la liquidez. Hasta entonces, el mercado continuará en un ciclo autoperpetuante de vulnerabilidad, entre interés aparente y capital real invertido.