A partir de enero de 2026, Bitcoin (BTC) ha registrado una caída del 13,27% en el último año, mientras que el oro ha experimentado un aumento superior al 80%. Esta gran diferencia está poniendo en duda la confianza en los activos digitales entre muchos inversores y ha generado una pregunta fundamental: “¿Es Bitcoin realmente el oro digital?”. Sin embargo, los maximalistas de Bitcoin no ven este fenómeno como un simple fracaso, sino como un período de cambio profundo en la estructura del mercado, y esta perspectiva está llamando la atención en la industria.
Mientras el oro sube un 80%, las razones de la caída de BTC
En un entorno de alta inflación, tensiones geopolíticas e incertidumbre en las tasas de interés, el oro, tradicionalmente considerado un refugio contra la inflación, está acumulando rápidamente órdenes de compra. En teoría, los activos que protegen contra la inflación deberían subir cuando el valor de la moneda cae, y esa teoría funciona perfectamente para el oro. Por otro lado, Bitcoin, como “oro digital”, no ha podido cumplir con ese papel en la situación actual.
¿A qué se debe esta divergencia? Muchos observadores del mercado consideran que la debilidad de Bitcoin refleja un colapso en la demanda a largo plazo. Sin embargo, los maximalistas de Bitcoin rechazan esta visión. Aseguran que la actual fase de estancamiento de Bitcoin es solo un fenómeno temporal y que, en realidad, refleja un cambio profundo en la estructura del mercado.
¿Exceso de oferta o pérdida de demanda?: La postura de los maximalistas
Entre los maximalistas de Bitcoin, se está extendiendo la idea de que la actual estabilización de precios no es un problema de demanda, sino un “evento de redistribución de la oferta”. Aunque el flujo de fondos de los inversores institucionales es enorme, estos fondos solo están absorbiendo una décima parte de la oferta de 10 años de los primeros adoptantes. Es decir, lo que estamos viendo no es una pérdida de interés, sino una transferencia masiva de propiedad.
En este proceso, los primeros poseedores de Bitcoin están liberando sus tenencias en el mercado, que son absorbidas por fondos cotizados en bolsa (ETFs) institucionales y nuevos participantes. Los maximalistas creen que esta reestructuración, aunque pueda presionar los precios a corto plazo, a largo plazo puede conducir a una mayor madurez y estabilidad del mercado.
Ventaja psicológica: la “memoria muscular” en activos tradicionales
Un punto interesante que señalan los maximalistas es que atribuyen la subida del oro a un mecanismo psicológico llamado “memoria muscular”. En tiempos de incertidumbre, los inversores institucionales tienden a perder la visión a largo plazo y a retirarse automáticamente hacia activos familiares. Actualmente, esos activos familiares siguen siendo el oro y la plata.
A pesar de que Bitcoin ha demostrado en más de 15 años, a nivel de protocolo, una estabilidad técnica suficiente, la industria tradicional de gestión de activos todavía lo considera una tecnología emergente. Esta brecha en la percepción limita la entrada de capital en los activos digitales.
Correlación y rotación: la posible recuperación tardía
Otro punto clave que señalan los maximalistas es la alta correlación entre Bitcoin y las acciones tecnológicas. La actual caída de Bitcoin no sería un fracaso en sí mismo, sino que estaría vinculada a la retirada de las acciones relacionadas con internet. Desde su creación, Bitcoin ha mantenido una fuerte correlación con las acciones tecnológicas.
Muchos maximalistas anticipan que en el futuro se producirá una rotación tardía (movimiento de capital). Después de que los activos tradicionales hayan subido demasiado, los inversores volverán su atención a Bitcoin, que se vuelve relativamente más barato. La relación entre GLD (ETF de oro) y BTC (Bitcoin) ya ha alcanzado niveles de desviación estándar históricos, lo que indica un potencial de reversión en el horizonte.
El entorno macro de 2026: una reevaluación de Bitcoin
Considerando el entorno macroeconómico de 2026 y los niveles de oferta monetaria global, los maximalistas de Bitcoin sostienen que actualmente Bitcoin está muy subvalorado. Mientras que el oro puede estar siendo sostenido por una distracción política temporal, la oferta fija de Bitcoin y el crecimiento sostenido de su red podrían superar al oro en retornos en un horizonte de varios años.
La idea de que “el oro digital ha fracasado” es, para los maximalistas, solo ruido prematuro. Ellos enfatizan que Bitcoin no es solo un “hedge contra la inflación”, sino una “solución duradera” en la era digital. El tiempo en que los activos tradicionales disfruten de sus precios elevados será limitado, y la llegada de un escenario en el que Bitcoin supere a estos activos es una visión optimista compartida por muchos maximalistas de Bitcoin.
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Maximalistas de Bitcoin hablan: las razones por las que se retrasan respecto al oro y las posibilidades de reversión
A partir de enero de 2026, Bitcoin (BTC) ha registrado una caída del 13,27% en el último año, mientras que el oro ha experimentado un aumento superior al 80%. Esta gran diferencia está poniendo en duda la confianza en los activos digitales entre muchos inversores y ha generado una pregunta fundamental: “¿Es Bitcoin realmente el oro digital?”. Sin embargo, los maximalistas de Bitcoin no ven este fenómeno como un simple fracaso, sino como un período de cambio profundo en la estructura del mercado, y esta perspectiva está llamando la atención en la industria.
Mientras el oro sube un 80%, las razones de la caída de BTC
En un entorno de alta inflación, tensiones geopolíticas e incertidumbre en las tasas de interés, el oro, tradicionalmente considerado un refugio contra la inflación, está acumulando rápidamente órdenes de compra. En teoría, los activos que protegen contra la inflación deberían subir cuando el valor de la moneda cae, y esa teoría funciona perfectamente para el oro. Por otro lado, Bitcoin, como “oro digital”, no ha podido cumplir con ese papel en la situación actual.
¿A qué se debe esta divergencia? Muchos observadores del mercado consideran que la debilidad de Bitcoin refleja un colapso en la demanda a largo plazo. Sin embargo, los maximalistas de Bitcoin rechazan esta visión. Aseguran que la actual fase de estancamiento de Bitcoin es solo un fenómeno temporal y que, en realidad, refleja un cambio profundo en la estructura del mercado.
¿Exceso de oferta o pérdida de demanda?: La postura de los maximalistas
Entre los maximalistas de Bitcoin, se está extendiendo la idea de que la actual estabilización de precios no es un problema de demanda, sino un “evento de redistribución de la oferta”. Aunque el flujo de fondos de los inversores institucionales es enorme, estos fondos solo están absorbiendo una décima parte de la oferta de 10 años de los primeros adoptantes. Es decir, lo que estamos viendo no es una pérdida de interés, sino una transferencia masiva de propiedad.
En este proceso, los primeros poseedores de Bitcoin están liberando sus tenencias en el mercado, que son absorbidas por fondos cotizados en bolsa (ETFs) institucionales y nuevos participantes. Los maximalistas creen que esta reestructuración, aunque pueda presionar los precios a corto plazo, a largo plazo puede conducir a una mayor madurez y estabilidad del mercado.
Ventaja psicológica: la “memoria muscular” en activos tradicionales
Un punto interesante que señalan los maximalistas es que atribuyen la subida del oro a un mecanismo psicológico llamado “memoria muscular”. En tiempos de incertidumbre, los inversores institucionales tienden a perder la visión a largo plazo y a retirarse automáticamente hacia activos familiares. Actualmente, esos activos familiares siguen siendo el oro y la plata.
A pesar de que Bitcoin ha demostrado en más de 15 años, a nivel de protocolo, una estabilidad técnica suficiente, la industria tradicional de gestión de activos todavía lo considera una tecnología emergente. Esta brecha en la percepción limita la entrada de capital en los activos digitales.
Correlación y rotación: la posible recuperación tardía
Otro punto clave que señalan los maximalistas es la alta correlación entre Bitcoin y las acciones tecnológicas. La actual caída de Bitcoin no sería un fracaso en sí mismo, sino que estaría vinculada a la retirada de las acciones relacionadas con internet. Desde su creación, Bitcoin ha mantenido una fuerte correlación con las acciones tecnológicas.
Muchos maximalistas anticipan que en el futuro se producirá una rotación tardía (movimiento de capital). Después de que los activos tradicionales hayan subido demasiado, los inversores volverán su atención a Bitcoin, que se vuelve relativamente más barato. La relación entre GLD (ETF de oro) y BTC (Bitcoin) ya ha alcanzado niveles de desviación estándar históricos, lo que indica un potencial de reversión en el horizonte.
El entorno macro de 2026: una reevaluación de Bitcoin
Considerando el entorno macroeconómico de 2026 y los niveles de oferta monetaria global, los maximalistas de Bitcoin sostienen que actualmente Bitcoin está muy subvalorado. Mientras que el oro puede estar siendo sostenido por una distracción política temporal, la oferta fija de Bitcoin y el crecimiento sostenido de su red podrían superar al oro en retornos en un horizonte de varios años.
La idea de que “el oro digital ha fracasado” es, para los maximalistas, solo ruido prematuro. Ellos enfatizan que Bitcoin no es solo un “hedge contra la inflación”, sino una “solución duradera” en la era digital. El tiempo en que los activos tradicionales disfruten de sus precios elevados será limitado, y la llegada de un escenario en el que Bitcoin supere a estos activos es una visión optimista compartida por muchos maximalistas de Bitcoin.