La semana en los mercados de criptomonedas comienza enfrentando una retirada del apetito por el riesgo global, en un contexto de nuevas amenazas arancelarias por parte de Estados Unidos. Las altcoins lideran esta presión de venta, mostrando una divergencia notable respecto a Bitcoin. Ante la creciente incertidumbre macroeconómica, los fondos de los inversores se dividen en dos grandes grupos, acelerando la migración de activos de riesgo a activos seguros.
La diferencia en las caídas entre Bitcoin y altcoins
El sector de las altcoins está siendo el más afectado por ventas intensas, liderando la corrección general del mercado. Según datos de CoinGecko, Solana (SOL) ha caído un 3.63% en 24 horas, Ripple (XRP) un 2.95%, y Dogecoin (DOGE) un 4.53%. Todos estos tokens muestran caídas superiores a las de Bitcoin, reflejando una tendencia típica de activos con alta beta que se ven arrastrados en un escenario de aversión al riesgo.
Bitcoin no es la excepción; tras subir cerca de 98,000 dólares la semana pasada, esta semana ha corregido hasta los 88,010 dólares (a fecha del 29 de enero de 2026), lo que representa una caída aproximada del 2.16%. Por su parte, Ethereum (ETH) se ha debilitado hasta los 2,930 dólares, con una caída del 3.28% en 24 horas.
Liquidaciones apalancadas en masa y ventas en cadena
Detrás de esta corrección se encuentra una revisión de exposición por parte de los traders y una liquidación masiva de posiciones largas apalancadas. Datos de Coinglass indican que en las últimas 24 horas se han liquidado aproximadamente 600 millones de dólares en posiciones largas de criptomonedas, en su mayoría con apalancamiento.
Esta ola de liquidaciones no solo ha presionado los precios a la baja. Con la disminución del interés abierto en Bitcoin, los participantes del mercado están atentos a si el soporte en torno a los 90,000 dólares se mantiene en el corto plazo. Si este nivel se rompe, podría acelerarse aún más la corrección.
Reavivamiento de las tensiones arancelarias y su impacto global
El fin de semana pasado, un comentario del presidente de EE. UU., Donald Trump, sugiriendo un aumento en los aranceles a productos europeos, ha sido el catalizador de esta presión de venta. La implementación de un arancel del 10% desde el 1 de febrero y su posible incremento gradual hasta el 25% a finales de junio ha reforzado rápidamente la postura defensiva de los inversores.
Estas preocupaciones no solo afectan a los mercados de criptomonedas, sino que también se extienden a los mercados financieros globales. Los futuros del Nasdaq 100 en EE. UU. han caído más del 1%, y los futuros europeos también se están vendiendo en medio de la reactivación de las tensiones arancelarias. En Asia, aunque con movimientos dispersos, se observa una tendencia a alejarse de activos con alta sensibilidad al riesgo en varias regiones.
Movimiento hacia activos seguros: el oro alcanza máximos históricos
En contraste con las altcoins, activos tradicionales como el oro y la plata muestran movimientos opuestos. Los metales preciosos han alcanzado nuevos máximos en las últimas 24 horas, superando los 5,500 dólares por onza, disparándose en un mercado muy volátil. Su valor nominal ha fluctuado en aproximadamente 1.6 billones de dólares en un solo día.
El índice de oro de JM Bullion, que refleja la percepción de mercado sobre los metales preciosos, indica un optimismo extremo. Sin embargo, en el mismo indicador de sentimiento para las criptomonedas, predomina todavía el miedo. Esta gran divergencia sugiere que los inversores están dejando de lado la narrativa de Bitcoin como “activo tangible” y buscan una reserva de valor más segura.
El rumbo del mercado y los desafíos para los inversores
Actualmente, los activos digitales muestran un patrón de comportamiento estrechamente ligado al sentimiento de riesgo global. Muchas tokens, incluidas las altcoins, funcionan de manera similar a los activos tradicionales, reaccionando con sensibilidad a la incertidumbre geopolítica y económica.
La atención de los participantes del mercado se centra en si Bitcoin podrá mantener el soporte en torno a los 90,000 dólares y si la venta en el sector de altcoins será solo transitoria o el inicio de una corrección estructural. Las próximas noticias sobre negociaciones comerciales y políticas monetarias serán decisivas para la dirección del mercado de criptomonedas.
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Las preocupaciones sobre los aranceles llevaron a una corrección liderada por altcoins, mientras que el oro superó nuevos máximos
La semana en los mercados de criptomonedas comienza enfrentando una retirada del apetito por el riesgo global, en un contexto de nuevas amenazas arancelarias por parte de Estados Unidos. Las altcoins lideran esta presión de venta, mostrando una divergencia notable respecto a Bitcoin. Ante la creciente incertidumbre macroeconómica, los fondos de los inversores se dividen en dos grandes grupos, acelerando la migración de activos de riesgo a activos seguros.
La diferencia en las caídas entre Bitcoin y altcoins
El sector de las altcoins está siendo el más afectado por ventas intensas, liderando la corrección general del mercado. Según datos de CoinGecko, Solana (SOL) ha caído un 3.63% en 24 horas, Ripple (XRP) un 2.95%, y Dogecoin (DOGE) un 4.53%. Todos estos tokens muestran caídas superiores a las de Bitcoin, reflejando una tendencia típica de activos con alta beta que se ven arrastrados en un escenario de aversión al riesgo.
Bitcoin no es la excepción; tras subir cerca de 98,000 dólares la semana pasada, esta semana ha corregido hasta los 88,010 dólares (a fecha del 29 de enero de 2026), lo que representa una caída aproximada del 2.16%. Por su parte, Ethereum (ETH) se ha debilitado hasta los 2,930 dólares, con una caída del 3.28% en 24 horas.
Liquidaciones apalancadas en masa y ventas en cadena
Detrás de esta corrección se encuentra una revisión de exposición por parte de los traders y una liquidación masiva de posiciones largas apalancadas. Datos de Coinglass indican que en las últimas 24 horas se han liquidado aproximadamente 600 millones de dólares en posiciones largas de criptomonedas, en su mayoría con apalancamiento.
Esta ola de liquidaciones no solo ha presionado los precios a la baja. Con la disminución del interés abierto en Bitcoin, los participantes del mercado están atentos a si el soporte en torno a los 90,000 dólares se mantiene en el corto plazo. Si este nivel se rompe, podría acelerarse aún más la corrección.
Reavivamiento de las tensiones arancelarias y su impacto global
El fin de semana pasado, un comentario del presidente de EE. UU., Donald Trump, sugiriendo un aumento en los aranceles a productos europeos, ha sido el catalizador de esta presión de venta. La implementación de un arancel del 10% desde el 1 de febrero y su posible incremento gradual hasta el 25% a finales de junio ha reforzado rápidamente la postura defensiva de los inversores.
Estas preocupaciones no solo afectan a los mercados de criptomonedas, sino que también se extienden a los mercados financieros globales. Los futuros del Nasdaq 100 en EE. UU. han caído más del 1%, y los futuros europeos también se están vendiendo en medio de la reactivación de las tensiones arancelarias. En Asia, aunque con movimientos dispersos, se observa una tendencia a alejarse de activos con alta sensibilidad al riesgo en varias regiones.
Movimiento hacia activos seguros: el oro alcanza máximos históricos
En contraste con las altcoins, activos tradicionales como el oro y la plata muestran movimientos opuestos. Los metales preciosos han alcanzado nuevos máximos en las últimas 24 horas, superando los 5,500 dólares por onza, disparándose en un mercado muy volátil. Su valor nominal ha fluctuado en aproximadamente 1.6 billones de dólares en un solo día.
El índice de oro de JM Bullion, que refleja la percepción de mercado sobre los metales preciosos, indica un optimismo extremo. Sin embargo, en el mismo indicador de sentimiento para las criptomonedas, predomina todavía el miedo. Esta gran divergencia sugiere que los inversores están dejando de lado la narrativa de Bitcoin como “activo tangible” y buscan una reserva de valor más segura.
El rumbo del mercado y los desafíos para los inversores
Actualmente, los activos digitales muestran un patrón de comportamiento estrechamente ligado al sentimiento de riesgo global. Muchas tokens, incluidas las altcoins, funcionan de manera similar a los activos tradicionales, reaccionando con sensibilidad a la incertidumbre geopolítica y económica.
La atención de los participantes del mercado se centra en si Bitcoin podrá mantener el soporte en torno a los 90,000 dólares y si la venta en el sector de altcoins será solo transitoria o el inicio de una corrección estructural. Las próximas noticias sobre negociaciones comerciales y políticas monetarias serán decisivas para la dirección del mercado de criptomonedas.