La prohibición de Polymarket en Ucrania ha puesto de manifiesto una realidad incómoda: el país carece de un marco normativo que permita la operación de plataformas de predicción descentralizadas. Según Dmitry Nikolaievskyi, funcionario de la Oficina de Proyectos para el Desarrollo de la Economía Digital de Ucrania en el Ministerio de Transformación Digital, la situación es más profunda que una simple decisión regulatoria. Los mercados de predicción Web3 se encuentran en un vacío legal sin precedentes, sin posibilidad de legalización en el corto plazo.
Un vacío legal sin precedentes
La legislación ucraniana no reconoce formalmente el concepto de “mercados de predicción”, lo que convierte automáticamente a plataformas como Polymarket en operadores de juegos de azar no autorizados. “Actualmente no existe una forma legal para que los mercados de predicción Web3 operen en Ucrania bajo la normativa vigente”, señaló Nikolaievskyi a CoinDesk.
El problema no radica en una prohibición directa, sino en la ausencia de categorización legal. Polymarket y servicios similares pueden haber operado en una zona gris internacional, pero en Ucrania se enfrentan a una barrera regulatoria fundamental. La Comisión Nacional de Regulación Estatal de las Telecomunicaciones Electrónicas (NKEK) emitió una directiva ordenando a los proveedores de internet bloquear el acceso, tras una recomendación de PlayCity, el regulador estatal de apuestas del país.
Para que estas plataformas pudieran operar legalmente, sería necesario aprobar una ley sobre “Activos Virtuales” que actualmente se encuentra estancada en el parlamento. Esta legislación no solo permitiría a empresas utilizar criptomonedas, sino que también establecería definiciones claras sobre qué constituye un mercado de predicción. Nikolaievskyi reconoce que sin este cambio legislativo, el estancamiento continuará indefinidamente.
La guerra aceleró lo inevitable
Aunque la prohibición se ejecutó conforme a procedimientos legales existentes, hubo un factor que aceleró la acción regulatoria: la presencia de mercados vinculados al conflicto ruso-ucraniano. PlayCity identificó apuestas “relacionadas con la guerra” en Polymarket, incluyendo predicciones sobre capturas territoriales, como un elemento problemático adicional.
Según reportes locales, se realizaron más de 270 millones de dólares en apuestas vinculadas a la guerra en la plataforma. Nikolaievskyi admitió que “no se puede descartar que la presencia de apuestas relacionadas con la guerra haya podido acelerar la decisión de bloquear la plataforma, atrayendo así la atención del regulador con mayor rapidez”. La confluencia de un vacío legal y contenido sensible resultó en una acción más inmediata que la que habría ocurrido bajo circunstancias normales.
Esta situación coloca a otras plataformas de predicción como Kalshi y PredictIt en una zona gris similar. Aunque no fueron incluidas en el bloqueo inicial, PlayCity permite que cualquier ciudadano presente quejas formales sobre plataformas sospechosas, lo que significa que cualquier reporte podría desencadenar medidas de cumplimiento similares.
Las grietas por donde podría filtrarse
Aunque la prohibición es rigurosa a nivel de plataforma, los usuarios no se encuentran en riesgo inmediato. Nikolaievskyi aclaró que “actualmente no existe ningún esfuerzo legal en marcha para perseguir a ciudadanos que utilizan redes privadas virtuales (VPN) o interactúan directamente con contratos inteligentes”. Ni el estado ha anunciado intenciones de responsabilizar a usuarios que evaden los bloqueos.
Esta distinción es crucial: la prohibición está dirigida a las infraestructuras centralizadas, no a los individuos. Los usuarios pueden acceder a través de herramientas de privacidad sin temor a consecuencias legales, aunque esto permanezca en una zona de ambigüedad regulatoria. Nikolaievskyi señaló que no ha observado ejemplos de usuarios siendo sancionados por esta actividad, reflejando una realidad común en jurisdicciones con regulaciones emergentes.
¿Cambios a la vista? El horizonte legislativo
Las perspectivas de cambio legal en el corto plazo son desalentadoras. Cualquier revisión de la definición de juegos de azar en Ucrania requeriría aprobación parlamentaria, pero Nikolaievskyi comentó que “la probabilidad de su revisión es extremadamente baja”, especialmente durante tiempos de guerra. Las prioridades legislativas del país están enfocadas en cuestiones de seguridad y reconstrucción, no en la regulación de mercados de predicción.
La situación ucraniana refleja un desafío más amplio que enfrentan los reguladores globales. Polymarket ya se encuentra restringido en más de 30 países, con Portugal siendo el más reciente en sumarse a la lista. Este patrón sugiere que sin una respuesta legislativa proactiva, los mercados de predicción descentralizados continuarán siendo bloqueados en múltiples jurisdicciones, dejando a sus operadores sin viabilidad legal en territorios clave.
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El limbo regulatorio de Polymarket: por qué no existe solución legal en Ucrania
La prohibición de Polymarket en Ucrania ha puesto de manifiesto una realidad incómoda: el país carece de un marco normativo que permita la operación de plataformas de predicción descentralizadas. Según Dmitry Nikolaievskyi, funcionario de la Oficina de Proyectos para el Desarrollo de la Economía Digital de Ucrania en el Ministerio de Transformación Digital, la situación es más profunda que una simple decisión regulatoria. Los mercados de predicción Web3 se encuentran en un vacío legal sin precedentes, sin posibilidad de legalización en el corto plazo.
Un vacío legal sin precedentes
La legislación ucraniana no reconoce formalmente el concepto de “mercados de predicción”, lo que convierte automáticamente a plataformas como Polymarket en operadores de juegos de azar no autorizados. “Actualmente no existe una forma legal para que los mercados de predicción Web3 operen en Ucrania bajo la normativa vigente”, señaló Nikolaievskyi a CoinDesk.
El problema no radica en una prohibición directa, sino en la ausencia de categorización legal. Polymarket y servicios similares pueden haber operado en una zona gris internacional, pero en Ucrania se enfrentan a una barrera regulatoria fundamental. La Comisión Nacional de Regulación Estatal de las Telecomunicaciones Electrónicas (NKEK) emitió una directiva ordenando a los proveedores de internet bloquear el acceso, tras una recomendación de PlayCity, el regulador estatal de apuestas del país.
Para que estas plataformas pudieran operar legalmente, sería necesario aprobar una ley sobre “Activos Virtuales” que actualmente se encuentra estancada en el parlamento. Esta legislación no solo permitiría a empresas utilizar criptomonedas, sino que también establecería definiciones claras sobre qué constituye un mercado de predicción. Nikolaievskyi reconoce que sin este cambio legislativo, el estancamiento continuará indefinidamente.
La guerra aceleró lo inevitable
Aunque la prohibición se ejecutó conforme a procedimientos legales existentes, hubo un factor que aceleró la acción regulatoria: la presencia de mercados vinculados al conflicto ruso-ucraniano. PlayCity identificó apuestas “relacionadas con la guerra” en Polymarket, incluyendo predicciones sobre capturas territoriales, como un elemento problemático adicional.
Según reportes locales, se realizaron más de 270 millones de dólares en apuestas vinculadas a la guerra en la plataforma. Nikolaievskyi admitió que “no se puede descartar que la presencia de apuestas relacionadas con la guerra haya podido acelerar la decisión de bloquear la plataforma, atrayendo así la atención del regulador con mayor rapidez”. La confluencia de un vacío legal y contenido sensible resultó en una acción más inmediata que la que habría ocurrido bajo circunstancias normales.
Esta situación coloca a otras plataformas de predicción como Kalshi y PredictIt en una zona gris similar. Aunque no fueron incluidas en el bloqueo inicial, PlayCity permite que cualquier ciudadano presente quejas formales sobre plataformas sospechosas, lo que significa que cualquier reporte podría desencadenar medidas de cumplimiento similares.
Las grietas por donde podría filtrarse
Aunque la prohibición es rigurosa a nivel de plataforma, los usuarios no se encuentran en riesgo inmediato. Nikolaievskyi aclaró que “actualmente no existe ningún esfuerzo legal en marcha para perseguir a ciudadanos que utilizan redes privadas virtuales (VPN) o interactúan directamente con contratos inteligentes”. Ni el estado ha anunciado intenciones de responsabilizar a usuarios que evaden los bloqueos.
Esta distinción es crucial: la prohibición está dirigida a las infraestructuras centralizadas, no a los individuos. Los usuarios pueden acceder a través de herramientas de privacidad sin temor a consecuencias legales, aunque esto permanezca en una zona de ambigüedad regulatoria. Nikolaievskyi señaló que no ha observado ejemplos de usuarios siendo sancionados por esta actividad, reflejando una realidad común en jurisdicciones con regulaciones emergentes.
¿Cambios a la vista? El horizonte legislativo
Las perspectivas de cambio legal en el corto plazo son desalentadoras. Cualquier revisión de la definición de juegos de azar en Ucrania requeriría aprobación parlamentaria, pero Nikolaievskyi comentó que “la probabilidad de su revisión es extremadamente baja”, especialmente durante tiempos de guerra. Las prioridades legislativas del país están enfocadas en cuestiones de seguridad y reconstrucción, no en la regulación de mercados de predicción.
La situación ucraniana refleja un desafío más amplio que enfrentan los reguladores globales. Polymarket ya se encuentra restringido en más de 30 países, con Portugal siendo el más reciente en sumarse a la lista. Este patrón sugiere que sin una respuesta legislativa proactiva, los mercados de predicción descentralizados continuarán siendo bloqueados en múltiples jurisdicciones, dejando a sus operadores sin viabilidad legal en territorios clave.