Ahora el oro ha llegado a su fin definitivo. El mercado debió dispararse cuando los inversores minoristas estaban más reticentes, y cuando los inversores minoristas no pudieron evitar lanzarse, empezaron a arrasar con el mercado. Ahora que el oro ha alcanzado el momento de plena popularidad, el gran dinero también está listo para empezar a desaparecer.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Ahora el oro ha llegado a su fin definitivo. El mercado debió dispararse cuando los inversores minoristas estaban más reticentes, y cuando los inversores minoristas no pudieron evitar lanzarse, empezaron a arrasar con el mercado. Ahora que el oro ha alcanzado el momento de plena popularidad, el gran dinero también está listo para empezar a desaparecer.