A solo 31 años, Jack Mallers encarna una visión disruptiva del Bitcoin en el sector financiero. Después de cofundar Strike y Zap, y de jugar un papel decisivo al permitir que El Salvador se convirtiera en el primer país en adoptar el Bitcoin como moneda legal, el empresario continúa su ascenso creando Twenty One Capital, una compañía especializada en la gestión de tesorería en Bitcoin. Esta nueva aventura marca un punto de inflexión: transformar el Bitcoin de un simple activo en una infraestructura financiera creíble y capitalizada.
El Origen de Twenty One: Una Colaboración Natural con Paolo Ardoino
La génesis de Twenty One Capital revela cómo una simple conversación puede transformar un sector entero. Jack Mallers y Paolo Ardoino, director general de Tether, ya mantenían una relación de confianza establecida a través de diversos proyectos que iban desde el desarrollo de código abierto hasta el apoyo a la adopción en El Salvador. Es de manera natural que su discusión en un grupo de Telegram cristalizó una oportunidad evidente: crear una empresa de gestión de tesorería en Bitcoin verdaderamente creíble y capitalizada en Bitcoin mismo.
« Observábamos la evolución del mercado y nos preguntábamos: seguramente habrá una gran empresa de tesorería en Bitcoin, pero ¿por qué no ser nosotros quienes la creemos? » explica Jack Mallers. Esta reflexión compartida se materializó en pocas semanas, transformando una idea en una realidad operativa.
SoftBank Invierte 1 Mil millones de Dólares: Un Punto de Inflexión Estratégico
La llegada de SoftBank como socio estratégico marcó un momento decisivo para Twenty One Capital. El gigante japonés quería contribuir con un mil millones de dólares a la estructura naciente. En lugar de aceptar monedas fiduciarias, Jack Mallers propuso un enfoque revolucionario: aceptar la contribución completamente en Bitcoin.
« No pienso en dólares, pienso en Bitcoin », afirma. En el momento de esta transacción, un mil millones de dólares equivalía aproximadamente a 10 500 Bitcoin. Así, Twenty One Capital inicia su trayectoria con una cartera mínima de 2 000 Bitcoin, posicionando a la compañía como la tercera mayor tesorería en Bitcoin del mundo, detrás de las reservas de algunos estados.
Bitcoin Más Allá del Activo: Un Código Moral para Jack Mallers
La visión que defiende Jack Mallers va mucho más allá de la simple acumulación de riqueza digital. Inspirado por las reflexiones de un trader que explicó los mecanismos reales de la devaluación monetaria y de la inflación gubernamental, el empresario ve en el Bitcoin mucho más que una inversión: un código ético fundamental.
« Bitcoin representa para mí un código moral antes que un código informático o un activo financiero. Es: no censurarás, no inflacionarás, no confiscarás, no contrafarás y no robarás », afirma. Esta filosofía guía a Twenty One Capital, que aspira a demostrar que el Bitcoin puede servir de base a un sistema financiero éticamente sustentable.
Jack Mallers insiste en que Bitcoin no debe reducirse a un instrumento de especulación para los gestores de fondos privilegiados. En cambio, hay que considerarlo como una infraestructura moral colectiva, un espacio seguro donde los principios de integridad reemplazan las desviaciones del sistema financiero tradicional.
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Jack Mallers revoluciona la gestión de tesorería en Bitcoin con Twenty One Capital
A solo 31 años, Jack Mallers encarna una visión disruptiva del Bitcoin en el sector financiero. Después de cofundar Strike y Zap, y de jugar un papel decisivo al permitir que El Salvador se convirtiera en el primer país en adoptar el Bitcoin como moneda legal, el empresario continúa su ascenso creando Twenty One Capital, una compañía especializada en la gestión de tesorería en Bitcoin. Esta nueva aventura marca un punto de inflexión: transformar el Bitcoin de un simple activo en una infraestructura financiera creíble y capitalizada.
El Origen de Twenty One: Una Colaboración Natural con Paolo Ardoino
La génesis de Twenty One Capital revela cómo una simple conversación puede transformar un sector entero. Jack Mallers y Paolo Ardoino, director general de Tether, ya mantenían una relación de confianza establecida a través de diversos proyectos que iban desde el desarrollo de código abierto hasta el apoyo a la adopción en El Salvador. Es de manera natural que su discusión en un grupo de Telegram cristalizó una oportunidad evidente: crear una empresa de gestión de tesorería en Bitcoin verdaderamente creíble y capitalizada en Bitcoin mismo.
« Observábamos la evolución del mercado y nos preguntábamos: seguramente habrá una gran empresa de tesorería en Bitcoin, pero ¿por qué no ser nosotros quienes la creemos? » explica Jack Mallers. Esta reflexión compartida se materializó en pocas semanas, transformando una idea en una realidad operativa.
SoftBank Invierte 1 Mil millones de Dólares: Un Punto de Inflexión Estratégico
La llegada de SoftBank como socio estratégico marcó un momento decisivo para Twenty One Capital. El gigante japonés quería contribuir con un mil millones de dólares a la estructura naciente. En lugar de aceptar monedas fiduciarias, Jack Mallers propuso un enfoque revolucionario: aceptar la contribución completamente en Bitcoin.
« No pienso en dólares, pienso en Bitcoin », afirma. En el momento de esta transacción, un mil millones de dólares equivalía aproximadamente a 10 500 Bitcoin. Así, Twenty One Capital inicia su trayectoria con una cartera mínima de 2 000 Bitcoin, posicionando a la compañía como la tercera mayor tesorería en Bitcoin del mundo, detrás de las reservas de algunos estados.
Bitcoin Más Allá del Activo: Un Código Moral para Jack Mallers
La visión que defiende Jack Mallers va mucho más allá de la simple acumulación de riqueza digital. Inspirado por las reflexiones de un trader que explicó los mecanismos reales de la devaluación monetaria y de la inflación gubernamental, el empresario ve en el Bitcoin mucho más que una inversión: un código ético fundamental.
« Bitcoin representa para mí un código moral antes que un código informático o un activo financiero. Es: no censurarás, no inflacionarás, no confiscarás, no contrafarás y no robarás », afirma. Esta filosofía guía a Twenty One Capital, que aspira a demostrar que el Bitcoin puede servir de base a un sistema financiero éticamente sustentable.
Jack Mallers insiste en que Bitcoin no debe reducirse a un instrumento de especulación para los gestores de fondos privilegiados. En cambio, hay que considerarlo como una infraestructura moral colectiva, un espacio seguro donde los principios de integridad reemplazan las desviaciones del sistema financiero tradicional.