Después de años de escepticismo sobre el oro frente a los activos digitales, Peter Schiff ha visto sus advertencias sobre la fortaleza del metal precioso validadas de manera rotunda por el desempeño del mercado en 2025. El economista y promotor del oro ha consolidado su postura tras observar cómo el mercado global ha privilegiado la seguridad del activo tradicional en un contexto marcado por la incertidumbre monetaria y la debilidad del dólar estadounidense.
El rally del oro supera todas las expectativas
El año 2025 ha marcado un punto de inflexión para los inversores interesados en refugios de valor. El oro ha generado rendimientos superiores al 50%, posicionándose como uno de sus mejores desempeños en más de una década. La subida acelerada del metal precioso alcanzó su pico máximo cerca de los $4,400 por onza durante el cuarto trimestre, antes de estabilizarse alrededor del nivel de $4,000 por onza.
Este avance extraordinario refleja las crecientes preocupaciones de los inversores sobre los niveles globales de deuda y el debilitamiento del poder adquisitivo del dólar. La comunidad financiera denominó este fenómeno como la “operación de devaluación”, un término que capturó la ansiedad colectiva ante el endeudamiento excesivo de las naciones y la política monetaria expansiva que caractérizó gran parte del año.
Peter Schiff vs. Bitcoin: la predicción del oro se cumple
Lo que resulta particularmente notable es que fue el oro, y no bitcoin, el que atrajo la atención y el capital de los inversores durante 2025. Mientras la comunidad de bitcoin había expresado frecuentemente preocupaciones similares sobre la depreciación monetaria, fue el metal precioso el que capturó la mayor parte de las ganancias.
En términos de rentabilidad, el oro ha ofrecido rendimientos 8 veces superiores a los de bitcoin en el período 2025. Este contraste marca un punto de quiebre significativo en la narrativa de inversión global, desplazando temporalmente la atención de las alternativas digitales hacia los refugios seguros convencionales.
Un año de validación para los defensores del metal precioso
La trayectoria del oro en 2025 ha sido interpretada como una vindication de las advertencias de larga data sobre los riesgos de la depreciación monetaria, preocupaciones que Peter Schiff ha mantenido de forma consistente. Su postura sobre el papel del oro como depósito de valor supremo ha ganado credibilidad ante inversores que buscan protegerse contra la volatilidad política y monetaria.
Mientras Peter Schiff continúa enfatizando el rol fundamental del oro en una cartera diversificada, la narrativa del mercado ha evolucionado, reconociendo la relevancia tanto de los refugios seguros tradicionales como de las alternativas digitales. Sin embargo, el desempeño del 2025 ha demostrado que, en momentos de incertidumbre severa, los inversores aún confían en la solidez histórica del metal precioso.
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Peter Schiff tenía razón: el oro domina el 2025 mientras bitcoin se queda atrás
Después de años de escepticismo sobre el oro frente a los activos digitales, Peter Schiff ha visto sus advertencias sobre la fortaleza del metal precioso validadas de manera rotunda por el desempeño del mercado en 2025. El economista y promotor del oro ha consolidado su postura tras observar cómo el mercado global ha privilegiado la seguridad del activo tradicional en un contexto marcado por la incertidumbre monetaria y la debilidad del dólar estadounidense.
El rally del oro supera todas las expectativas
El año 2025 ha marcado un punto de inflexión para los inversores interesados en refugios de valor. El oro ha generado rendimientos superiores al 50%, posicionándose como uno de sus mejores desempeños en más de una década. La subida acelerada del metal precioso alcanzó su pico máximo cerca de los $4,400 por onza durante el cuarto trimestre, antes de estabilizarse alrededor del nivel de $4,000 por onza.
Este avance extraordinario refleja las crecientes preocupaciones de los inversores sobre los niveles globales de deuda y el debilitamiento del poder adquisitivo del dólar. La comunidad financiera denominó este fenómeno como la “operación de devaluación”, un término que capturó la ansiedad colectiva ante el endeudamiento excesivo de las naciones y la política monetaria expansiva que caractérizó gran parte del año.
Peter Schiff vs. Bitcoin: la predicción del oro se cumple
Lo que resulta particularmente notable es que fue el oro, y no bitcoin, el que atrajo la atención y el capital de los inversores durante 2025. Mientras la comunidad de bitcoin había expresado frecuentemente preocupaciones similares sobre la depreciación monetaria, fue el metal precioso el que capturó la mayor parte de las ganancias.
En términos de rentabilidad, el oro ha ofrecido rendimientos 8 veces superiores a los de bitcoin en el período 2025. Este contraste marca un punto de quiebre significativo en la narrativa de inversión global, desplazando temporalmente la atención de las alternativas digitales hacia los refugios seguros convencionales.
Un año de validación para los defensores del metal precioso
La trayectoria del oro en 2025 ha sido interpretada como una vindication de las advertencias de larga data sobre los riesgos de la depreciación monetaria, preocupaciones que Peter Schiff ha mantenido de forma consistente. Su postura sobre el papel del oro como depósito de valor supremo ha ganado credibilidad ante inversores que buscan protegerse contra la volatilidad política y monetaria.
Mientras Peter Schiff continúa enfatizando el rol fundamental del oro en una cartera diversificada, la narrativa del mercado ha evolucionado, reconociendo la relevancia tanto de los refugios seguros tradicionales como de las alternativas digitales. Sin embargo, el desempeño del 2025 ha demostrado que, en momentos de incertidumbre severa, los inversores aún confían en la solidez histórica del metal precioso.