En 2025, la plataforma de préstamos de criptomonedas BlockFi concluyó una etapa crucial de su recuperación tras la quiebra de 2022: la devolución de fondos a sus antiguos clientes. Aunque la compañía fijó el 15 de mayo como fecha límite para que los acreedores presentaran sus reclamos, los resultados mostraron disparidades significativas según la ubicación geográfica de los usuarios, revelando desafíos operativos en mercados internacionales.
Resultados desiguales: participación por región
Los números reflejan una brecha considerable entre la participación de clientes según su ubicación. En Estados Unidos, el 97% de los clientes completó el proceso de reconocimiento de sus derechos, demostrando una adopción masiva del sistema de devoluciones. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en mercados internacionales: apenas el 43% de los usuarios no estadounidenses finalizó los trámites necesarios para recibir sus fondos.
Esta diferencia no fue casual. El procedimiento en el mercado estadounidense comenzó antes que en territorios internacionales, gracias a que estos últimos requirieron trámites judiciales adicionales tanto en Estados Unidos como en Bermudas, lo que generó retrasos administrativos y complejidad procesal.
Los obstáculos que frenaron a los usuarios internacionales
BlockFi identificó una razón potencial para la baja participación en el extranjero: muchos clientes consideraban los mensajes de BlockFi Estate —donde se les solicitaba seleccionar un método de pago— como correos no deseados o potenciales intentos de suplantación de identidad. Este problema de confianza llevó a que la compañía colaborara con especialistas en seguridad digital para garantizar la autenticidad de sus comunicaciones.
Además, el procedimiento de verificación de identidad “Conoce a tu Cliente” (KYC) constituía una barrera adicional, aunque BlockFi aseguró que el proceso era relativamente simple: requería dos documentos de identificación y duraba aproximadamente diez minutos. Una vez aprobado, los fondos se transferían en un plazo máximo de 45 días.
El origen de la crisis: el efecto cascada de FTX
La necesidad de esta distribución tuvo sus raíces en el colapso de FTX en 2022. BlockFi se declaró insolvente ese mismo noviembre, contagiado por la debacle del ecosistema más amplio. No obstante, la compañía logró salir del proceso de reestructuración y anunció en julio de 2024 un ambicioso plan: devolver el 100% del valor en dólares de todos los reclamos que los clientes tenían al momento de la quiebra.
Distribución final y redistribución de fondos
Conforme al código de insolvencias, los activos no reclamados antes de la fecha límite fueron redistribuidos entre otros acreedores sin garantías que se encontraban en posiciones inferiores de la jerarquía de cobro. Este mecanismo legal aseguró que ningún fondo quedara sin asignar, canalizando recursos hacia otros tenedores de derechos en el procedimiento.
BlockFi utilizó a Coinbase como plataforma de distribución para los clientes estadounidenses, agilizando las transferencias hacia finales de 2024 y principios de 2025. La conclusión de este ciclo marca un hito importante en la recuperación del prestamista de criptomonedas, demostrando que incluso tras una quiebra de magnitud significativa, es posible devolver capital a los afectados.
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BlockFi completó su proceso de distribución de activos a los acreedores
En 2025, la plataforma de préstamos de criptomonedas BlockFi concluyó una etapa crucial de su recuperación tras la quiebra de 2022: la devolución de fondos a sus antiguos clientes. Aunque la compañía fijó el 15 de mayo como fecha límite para que los acreedores presentaran sus reclamos, los resultados mostraron disparidades significativas según la ubicación geográfica de los usuarios, revelando desafíos operativos en mercados internacionales.
Resultados desiguales: participación por región
Los números reflejan una brecha considerable entre la participación de clientes según su ubicación. En Estados Unidos, el 97% de los clientes completó el proceso de reconocimiento de sus derechos, demostrando una adopción masiva del sistema de devoluciones. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en mercados internacionales: apenas el 43% de los usuarios no estadounidenses finalizó los trámites necesarios para recibir sus fondos.
Esta diferencia no fue casual. El procedimiento en el mercado estadounidense comenzó antes que en territorios internacionales, gracias a que estos últimos requirieron trámites judiciales adicionales tanto en Estados Unidos como en Bermudas, lo que generó retrasos administrativos y complejidad procesal.
Los obstáculos que frenaron a los usuarios internacionales
BlockFi identificó una razón potencial para la baja participación en el extranjero: muchos clientes consideraban los mensajes de BlockFi Estate —donde se les solicitaba seleccionar un método de pago— como correos no deseados o potenciales intentos de suplantación de identidad. Este problema de confianza llevó a que la compañía colaborara con especialistas en seguridad digital para garantizar la autenticidad de sus comunicaciones.
Además, el procedimiento de verificación de identidad “Conoce a tu Cliente” (KYC) constituía una barrera adicional, aunque BlockFi aseguró que el proceso era relativamente simple: requería dos documentos de identificación y duraba aproximadamente diez minutos. Una vez aprobado, los fondos se transferían en un plazo máximo de 45 días.
El origen de la crisis: el efecto cascada de FTX
La necesidad de esta distribución tuvo sus raíces en el colapso de FTX en 2022. BlockFi se declaró insolvente ese mismo noviembre, contagiado por la debacle del ecosistema más amplio. No obstante, la compañía logró salir del proceso de reestructuración y anunció en julio de 2024 un ambicioso plan: devolver el 100% del valor en dólares de todos los reclamos que los clientes tenían al momento de la quiebra.
Distribución final y redistribución de fondos
Conforme al código de insolvencias, los activos no reclamados antes de la fecha límite fueron redistribuidos entre otros acreedores sin garantías que se encontraban en posiciones inferiores de la jerarquía de cobro. Este mecanismo legal aseguró que ningún fondo quedara sin asignar, canalizando recursos hacia otros tenedores de derechos en el procedimiento.
BlockFi utilizó a Coinbase como plataforma de distribución para los clientes estadounidenses, agilizando las transferencias hacia finales de 2024 y principios de 2025. La conclusión de este ciclo marca un hito importante en la recuperación del prestamista de criptomonedas, demostrando que incluso tras una quiebra de magnitud significativa, es posible devolver capital a los afectados.