El juicio civil que enfrenta a Dave Kleiman con Craig Wright ha reveló durante 2021 pruebas contundentes sobre por qué resultaría prácticamente imposible que Kleiman hubiera participado en la creación e innovación de Bitcoin. Los testigos de la defensa presentaron un cuadro detallado de sus limitaciones físicas extremas, sus crisis económicas persistentes y sus verdaderas actividades comerciales formalizadas, contrastando fuertemente con la tesis de que Kleiman fue cocreador de la criptomoneda más importante del mundo.
La demanda, presentada por Ira Kleiman en representación del patrimonio de su hermano fallecido, alega que Wright inventó Bitcoin con la ayuda de Kleiman y reclama acceso a los activos asociados con Satoshi Nakamoto, cuyo valor alcanza aproximadamente $66 mil millones. Sin embargo, la presentación de pruebas demuestra que Wright debería enfrentar un escrutinio mucho más riguroso sobre esta afirmación.
Una vida marcada por adversidades físicas: El testimonio médico contra la teoría de Wright
Desde septiembre de 2010 hasta marzo de 2013, Dave Kleiman estuvo hospitalizado aproximadamente 850 días consecutivos. Un accidente de motocicleta en 1995 lo había dejado parapléjico, una condición que se agravó durante este período con complicaciones médicas severas. El Dr. D. Stewart MacIntyre Jr., especialista en enfermedades infecciosas, testificó sobre los registros médicos de Kleiman detallando úlceras por presión, fragilidad ósea, infecciones incluida SARM (estafilococo áureo resistente a la meticilina) y la necesidad de medicamentos como antibióticos y Valium.
La movilidad de Kleiman era extremadamente limitada: paralizado de cintura hacia abajo, requería que las enfermeras lo giraran cada dos horas para prevenir lesiones adicionales. Una vía intravenosa dificultaba aún más su movimiento. Incluso para salir del hospital se necesitaba permiso médico formal. El único día que Kleiman obtuvo autorización para abandonar las instalaciones fue para supervisar la instalación de un elevador mecánico en su baño, del cual nunca regresó. Fue encontrado muerto en abril de 2013.
Lo interesante es que durante el contrainterrogatorio, el abogado de los demandantes intentó sugerir que estas limitaciones físicas no habrían impedido que Dave Kleiman trabajara. Presentó evaluaciones que mostraban puntuaciones cognitivas perfectas (30/30 en pruebas mentales) y testimonios de que Kleiman estaba constantemente en su computadora portátil en el hospital. El personal documentó que trabajaba en análisis forense digital y que esta actividad lo ayudaba a sobrellevar sus problemas médicos.
Sin embargo, los testimonios posteriores complicarían significativamente esta narrativa sobre Kleiman. Kimon Andreou, quien trabajó con Dave Kleiman en la empresa S-Doc (Securit-e-doc) entre 2002 y 2004, testificó que Kleiman tenía “conocimientos de programación mínimos o nulos”. Andreou visitaba a Kleiman en el hospital durante su internación y confirmó que pasaba por “cirugía tras cirugía tras cirugía”, una condición incompatible con trabajos de programación compleja como la creación de Bitcoin.
El silencio revelador: Evidencia financiera y la ausencia de menciones sobre Bitcoin
Los registros que emerged durante el juicio incluyen aproximadamente 200 páginas de mensajes de texto entre Kleiman y Andreou, fechados entre 2009 y abril de 2013. Estos mensajes pintan un cuadro de dificultades económicas severas. A finales de 2010 y mediados de 2011, Dave Kleiman le comunicaba a Andreou que estaba atrasado en los pagos de su hipoteca y servicios públicos. Incluso enviaba números de lotería pidiéndole a Andreou que le comprara billetes, un acto que sugiere desesperación económica.
Lo más importante: ni en estos mensajes extensos ni en sus conversaciones personales, Dave Kleiman mencionó jamás una asociación comercial con Craig Wright para minar o inventar Bitcoin. Cuando se le preguntó directamente a Andreou si Kleiman le había comentado sobre “cientos de millones de dólares en Bitcoin”, respondió negativamente.
Esto resulta especialmente relevante dado que si Kleiman realmente hubiera poseído una fortuna en Bitcoin desde los primeros días de minería, sus problemas financieros serían inexplicables. ¿Por qué alguien con acceso a miles de millones en valor no habría liquidado ni una fracción mínima de sus posiciones para resolver sus crisis de pago de hipoteca?
Posteriomente, Andreou fue confrontado con un correo electrónico que él mismo escribió después de la muerte de Kleiman, donde sugería: “Si todos los documentos son auténticos, entonces, con la adición de la información anecdótica que tenemos de las conversaciones con Dave, todo apunta a que Dave y Craig de hecho están detrás de Bitcoin”. Durante el interrogatorio, Andreou reconoció que su cambio de opinión se basó completamente en “información de terceros”. En última instancia, insistió en que nunca creyó que Dave Kleiman hubiera programado o codificado para Bitcoin, ni que fuera la figura clave detrás del proyecto.
Colaboraciones formalizadas: El verdadero registro empresarial de Dave Kleiman
Carter Conrad fue el siguiente testigo en declarar, proporcionando un contraste revelador con la supuesta asociación con Wright. Conrad conocía a Dave Kleiman a través de círculos especializados de análisis forense digital. Ambos se conocieron personalmente en una conferencia en Miami, donde inicialmente Conrad asistía a Kleiman en tareas físicas: desconectar y mover computadoras para facilitar el trabajo de análisis forense de Dave.
Cuando Kleiman entró en el hospital, Conrad asumió más responsabilidades laborales y sugirió formalizar su colaboración. Una tercera persona, Patrick Paige, también se unió al proyecto. A diferencia de la vaguedad que rodea a cualquier asociación supuesta entre Kleiman y Wright, esta colaboración fue meticulosamente documentada.
La defensa presentó evidencia sólida de Computer Forensics LLC: estados de resultados, acuerdos operativos y registros estatales. Los tres hombres —Conrad, Kleiman y Paige— compartían la propiedad equitativamente. Dave Kleiman contrató incluso a un contador antiguo amigo para manejar los asuntos financieros de la empresa, enviándole detalles sobre ingresos proyectados y planes de distribución de beneficios. Esta es la clase de formalidad comercial que típicamente caracteriza empresas legales establecidas.
El contraste es notable: mientras que Computer Forensics LLC posee documentación completa, registros estatales y acuerdos formales, la supuesta asociación entre Kleiman y Wright para crear Bitcoin carece de evidencia documental similar. Cuando el abogado de los demandantes preguntó a Conrad si Dave sabía escribir scripts de computadora, Conrad recordó haberlo visto usarlos en una conferencia pero fue vago sobre los detalles, apoyando el perfil de un profesional en análisis forense digital, no en desarrollo criptográfico.
El testimonio del contador David Kuharcik reforzó esta narrativa. Kuharcik declaró que siempre había preparado las declaraciones de impuestos federales de Kleiman y que, aunque Kleiman proporcionaba meticulosamente toda la información necesaria para completar devoluciones precisas y exhaustivas, nunca incluyó nada relacionado con una asociación legal o ingresos derivados de Bitcoin.
El peso acumulativo de la ausencia
El caso presentado por la defensa depende menos de lo que se demostró y más de lo que no aparece en el registro: ninguna mención de Bitcoin en comunicaciones privadas, ningún documento formal sobre una asociación con Wright, ningún acceso evidente a una fortuna en criptomonedas, ninguna evidencia de habilidades de programación específicamente requeridas para la criptografía avanzada.
Dave Kleiman dejó un rastro documental claro de su vida: hospitalizaciones, facturas médicas impagas, solicitudes de dinero de lotería a amigos, un registro de impuestos transparente y una empresa formalmente constituida con otros socios donde sí documentó sus actividades. Lo que no dejó fue evidencia alguna de ser Satoshi o cocreador de Bitcoin. En un mundo donde Wright afirma haber inventado Bitcoin, precisamente donde tendría que existir la mayor cantidad de registros y colaboraciones documentadas, resulta que Dave Kleiman simplemente no aparece.
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Dave Kleiman ante la justicia: Cómo la evidencia médica y financiera desmorona el reclamo sobre Bitcoin
El juicio civil que enfrenta a Dave Kleiman con Craig Wright ha reveló durante 2021 pruebas contundentes sobre por qué resultaría prácticamente imposible que Kleiman hubiera participado en la creación e innovación de Bitcoin. Los testigos de la defensa presentaron un cuadro detallado de sus limitaciones físicas extremas, sus crisis económicas persistentes y sus verdaderas actividades comerciales formalizadas, contrastando fuertemente con la tesis de que Kleiman fue cocreador de la criptomoneda más importante del mundo.
La demanda, presentada por Ira Kleiman en representación del patrimonio de su hermano fallecido, alega que Wright inventó Bitcoin con la ayuda de Kleiman y reclama acceso a los activos asociados con Satoshi Nakamoto, cuyo valor alcanza aproximadamente $66 mil millones. Sin embargo, la presentación de pruebas demuestra que Wright debería enfrentar un escrutinio mucho más riguroso sobre esta afirmación.
Una vida marcada por adversidades físicas: El testimonio médico contra la teoría de Wright
Desde septiembre de 2010 hasta marzo de 2013, Dave Kleiman estuvo hospitalizado aproximadamente 850 días consecutivos. Un accidente de motocicleta en 1995 lo había dejado parapléjico, una condición que se agravó durante este período con complicaciones médicas severas. El Dr. D. Stewart MacIntyre Jr., especialista en enfermedades infecciosas, testificó sobre los registros médicos de Kleiman detallando úlceras por presión, fragilidad ósea, infecciones incluida SARM (estafilococo áureo resistente a la meticilina) y la necesidad de medicamentos como antibióticos y Valium.
La movilidad de Kleiman era extremadamente limitada: paralizado de cintura hacia abajo, requería que las enfermeras lo giraran cada dos horas para prevenir lesiones adicionales. Una vía intravenosa dificultaba aún más su movimiento. Incluso para salir del hospital se necesitaba permiso médico formal. El único día que Kleiman obtuvo autorización para abandonar las instalaciones fue para supervisar la instalación de un elevador mecánico en su baño, del cual nunca regresó. Fue encontrado muerto en abril de 2013.
Lo interesante es que durante el contrainterrogatorio, el abogado de los demandantes intentó sugerir que estas limitaciones físicas no habrían impedido que Dave Kleiman trabajara. Presentó evaluaciones que mostraban puntuaciones cognitivas perfectas (30/30 en pruebas mentales) y testimonios de que Kleiman estaba constantemente en su computadora portátil en el hospital. El personal documentó que trabajaba en análisis forense digital y que esta actividad lo ayudaba a sobrellevar sus problemas médicos.
Sin embargo, los testimonios posteriores complicarían significativamente esta narrativa sobre Kleiman. Kimon Andreou, quien trabajó con Dave Kleiman en la empresa S-Doc (Securit-e-doc) entre 2002 y 2004, testificó que Kleiman tenía “conocimientos de programación mínimos o nulos”. Andreou visitaba a Kleiman en el hospital durante su internación y confirmó que pasaba por “cirugía tras cirugía tras cirugía”, una condición incompatible con trabajos de programación compleja como la creación de Bitcoin.
El silencio revelador: Evidencia financiera y la ausencia de menciones sobre Bitcoin
Los registros que emerged durante el juicio incluyen aproximadamente 200 páginas de mensajes de texto entre Kleiman y Andreou, fechados entre 2009 y abril de 2013. Estos mensajes pintan un cuadro de dificultades económicas severas. A finales de 2010 y mediados de 2011, Dave Kleiman le comunicaba a Andreou que estaba atrasado en los pagos de su hipoteca y servicios públicos. Incluso enviaba números de lotería pidiéndole a Andreou que le comprara billetes, un acto que sugiere desesperación económica.
Lo más importante: ni en estos mensajes extensos ni en sus conversaciones personales, Dave Kleiman mencionó jamás una asociación comercial con Craig Wright para minar o inventar Bitcoin. Cuando se le preguntó directamente a Andreou si Kleiman le había comentado sobre “cientos de millones de dólares en Bitcoin”, respondió negativamente.
Esto resulta especialmente relevante dado que si Kleiman realmente hubiera poseído una fortuna en Bitcoin desde los primeros días de minería, sus problemas financieros serían inexplicables. ¿Por qué alguien con acceso a miles de millones en valor no habría liquidado ni una fracción mínima de sus posiciones para resolver sus crisis de pago de hipoteca?
Posteriomente, Andreou fue confrontado con un correo electrónico que él mismo escribió después de la muerte de Kleiman, donde sugería: “Si todos los documentos son auténticos, entonces, con la adición de la información anecdótica que tenemos de las conversaciones con Dave, todo apunta a que Dave y Craig de hecho están detrás de Bitcoin”. Durante el interrogatorio, Andreou reconoció que su cambio de opinión se basó completamente en “información de terceros”. En última instancia, insistió en que nunca creyó que Dave Kleiman hubiera programado o codificado para Bitcoin, ni que fuera la figura clave detrás del proyecto.
Colaboraciones formalizadas: El verdadero registro empresarial de Dave Kleiman
Carter Conrad fue el siguiente testigo en declarar, proporcionando un contraste revelador con la supuesta asociación con Wright. Conrad conocía a Dave Kleiman a través de círculos especializados de análisis forense digital. Ambos se conocieron personalmente en una conferencia en Miami, donde inicialmente Conrad asistía a Kleiman en tareas físicas: desconectar y mover computadoras para facilitar el trabajo de análisis forense de Dave.
Cuando Kleiman entró en el hospital, Conrad asumió más responsabilidades laborales y sugirió formalizar su colaboración. Una tercera persona, Patrick Paige, también se unió al proyecto. A diferencia de la vaguedad que rodea a cualquier asociación supuesta entre Kleiman y Wright, esta colaboración fue meticulosamente documentada.
La defensa presentó evidencia sólida de Computer Forensics LLC: estados de resultados, acuerdos operativos y registros estatales. Los tres hombres —Conrad, Kleiman y Paige— compartían la propiedad equitativamente. Dave Kleiman contrató incluso a un contador antiguo amigo para manejar los asuntos financieros de la empresa, enviándole detalles sobre ingresos proyectados y planes de distribución de beneficios. Esta es la clase de formalidad comercial que típicamente caracteriza empresas legales establecidas.
El contraste es notable: mientras que Computer Forensics LLC posee documentación completa, registros estatales y acuerdos formales, la supuesta asociación entre Kleiman y Wright para crear Bitcoin carece de evidencia documental similar. Cuando el abogado de los demandantes preguntó a Conrad si Dave sabía escribir scripts de computadora, Conrad recordó haberlo visto usarlos en una conferencia pero fue vago sobre los detalles, apoyando el perfil de un profesional en análisis forense digital, no en desarrollo criptográfico.
El testimonio del contador David Kuharcik reforzó esta narrativa. Kuharcik declaró que siempre había preparado las declaraciones de impuestos federales de Kleiman y que, aunque Kleiman proporcionaba meticulosamente toda la información necesaria para completar devoluciones precisas y exhaustivas, nunca incluyó nada relacionado con una asociación legal o ingresos derivados de Bitcoin.
El peso acumulativo de la ausencia
El caso presentado por la defensa depende menos de lo que se demostró y más de lo que no aparece en el registro: ninguna mención de Bitcoin en comunicaciones privadas, ningún documento formal sobre una asociación con Wright, ningún acceso evidente a una fortuna en criptomonedas, ninguna evidencia de habilidades de programación específicamente requeridas para la criptografía avanzada.
Dave Kleiman dejó un rastro documental claro de su vida: hospitalizaciones, facturas médicas impagas, solicitudes de dinero de lotería a amigos, un registro de impuestos transparente y una empresa formalmente constituida con otros socios donde sí documentó sus actividades. Lo que no dejó fue evidencia alguna de ser Satoshi o cocreador de Bitcoin. En un mundo donde Wright afirma haber inventado Bitcoin, precisamente donde tendría que existir la mayor cantidad de registros y colaboraciones documentadas, resulta que Dave Kleiman simplemente no aparece.