Al abrir cualquier plataforma de datos de criptomonedas, lo que ves es un mar de rojo.
Hasta el momento de redactar, el precio actual de Bitcoin (BTC) es $78,214 con una caída del 6.9% en 24 horas y un descenso del 12.4% en 7 días. Ethereum (ETH) aún más dramático, con un precio de $2,415, una caída del 10.5% en 24 horas y un descenso del 18.2% en 7 días. Solana (SOL) tampoco se ha librado: $103.51, caída del 11.6% en 24 horas y un descenso del 18.4% en 7 días. En cuanto a BNB y XRP, las caídas son de dos dígitos.
La pregunta es, ¿qué ha desencadenado esta ola de retirada colectiva?
La respuesta apunta a un mismo nombre: Kevin Warsh.
El 30 de enero, el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció en la plataforma social Truth Social que nominaba a el exmiembro de la Junta de la Reserva Federal Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed, en sustitución de Jerome Powell, cuyo mandato finaliza en mayo.
Esta noticia provocó una reacción en cadena en los mercados financieros. El oro y la plata cayeron drásticamente ayer, con la plata cayendo más del 30%; en cuanto al mercado de criptomonedas, empezó a sentir presión anoche. Bitcoin, tras la nominación, cayó de aproximadamente $90,400 a alrededor de $81,000, y posteriormente siguió bajando hasta el actual $78,214. La salida de fondos de ETFs en un solo día alcanzó casi $1,000 millones, desencadenando una oleada de liquidaciones en cadena.
A simple vista, parece solo un nombramiento. Pero la lógica subyacente es mucho más compleja. Este artículo intenta analizar: ¿qué mercados están realmente afectados por el llamado “Efecto Warsh”? ¿La caída de las criptomonedas es una previsión racional sobre la dirección de la política monetaria, o una reacción emocional excesiva?
¿Quién es Kevin Warsh en el “Efecto Warsh”?
Antes de entender la reacción del mercado, es necesario conocer a esta persona, el nuevo presidente de la Reserva Federal.
Si quieres saber más sobre él, puedes leer este artículo: «¿El yerno de Estée Lauder, Kevin Warsh, controla la Fed? ¿Un halcón que es aliado de las criptomonedas?»
Kevin Warsh, 55 años, graduado en Stanford, con estudios en Harvard Law School, trabajó en Morgan Stanley en fusiones y adquisiciones. En 2006, con solo 35 años, fue nombrado miembro de la Junta de la Fed, siendo en ese momento el más joven en la historia de la institución. Durante la crisis financiera global de 2008, ocupó ese cargo, actuando como enlace entre la Fed y los mercados financieros, atravesando los momentos más difíciles en decisiones de política monetaria.
Tras dejar la Fed, Warsh se dedicó a la academia y a think tanks. Actualmente, es investigador destacado en el Hoover Institution, profesor en la Stanford Graduate School of Business, y trabaja en Duquesne Family Office, fundado por el inversor Stanley Druckenmiller.
Su orientación política es claramente halcón en política monetaria. Durante la crisis, cuando la economía global estaba en riesgo y el riesgo de deflación superaba al de inflación, insistió en la vigilancia contra la inflación, incluso votando en contra de la segunda ronda de flexibilización cuantitativa (QE2). Ha sido crítico con las políticas de estímulo excesivo tras la crisis, advirtiendo que “las compras masivas de activos y las tasas cero distorsionan los mercados y dañan la estabilidad de precios a largo plazo”.
Este fue el primer signo de alarma en el mercado al escuchar su nominación.
¿Por qué cae el mercado de criptomonedas? Análisis de la lógica principal
1. Contracción de la liquidez
El mercado alcista de las criptomonedas se ha basado durante mucho tiempo en una lógica central: la liquidez inyectada por políticas monetarias acomodaticias es la base para el aumento de los precios de los activos de riesgo. Cuando la Fed mantiene tasas bajas y amplía su balance, ingresa una gran cantidad de fondos en activos tradicionales con bajos rendimientos: acciones, bienes raíces y criptomonedas.
La reputación de Warsh como halcón implica una dirección opuesta. Prefiere apretar la política monetaria, reducir el balance de la Fed y mantener tasas reales altas. En este entorno macro, los fondos se reorientan hacia activos seguros, disminuye la apetencia por el riesgo, y las criptomonedas se ven las primeras afectadas.
Markus Thielen, fundador de 10x Research, resume esto con precisión: el mercado en general piensa que, debido a su énfasis en la disciplina monetaria y en tasas reales más altas, Warsh redefine a las criptomonedas, que antes se veían como cobertura contra la devaluación del dólar, como “burbujas especulativas que se desinflarán en un entorno de escasez de liquidez”.
2. Reversión en la entrada de ETFs
El mecanismo de transmisión en la caída actual merece especial atención. Tras la noticia de la nominación, los ETFs de Bitcoin y Ethereum en EE. UU. experimentaron en un solo día una salida neta de casi $10 millones. Este número, por sí solo, puede causar impacto, pero su efecto en cadena es aún más relevante.
La salida de fondos de ETFs provoca una caída en los precios, que a su vez activa las órdenes de stop-loss en muchas posiciones apalancadas. Es un ciclo vicioso clásico: las liquidaciones forzadas generan presión vendedora, que baja aún más el precio, activando más liquidaciones, en un ciclo autoalimentado. Tras romper el soporte en torno a $85,000 (cerca de la media móvil simple de 100 semanas), este efecto en cadena se aceleró, llevando el precio a cerca de $81,000 y, finalmente, a $78,214.
El impacto de estas liquidaciones no es uniforme en todos los activos. A medida que la situación evoluciona, las altcoins fuera de Bitcoin han caído más que BTC en general. ETH cayó un 18.2% en 7 días, Solana un 18.4%, XRP un 15.5%, todos por encima del 12.4% de Bitcoin. Esta diferenciación estructural tiene una lógica clara: Bitcoin, debido a la amplia adopción de ETFs y a una mayor liquidez institucional, tiene mecanismos de soporte más sólidos; en cambio, tokens como ETH, SOL, y otros L1 dependen más de plataformas nativas y de apalancamiento en mercados menos profundos, por lo que en entornos de liquidez escasa, son más vulnerables a liquidaciones en cascada. Para proyectos en el ecosistema Solana, la caída del 18.4% en SOL implica un impacto directo en la actividad y volumen en la cadena.
Por otro lado, mirando hacia 2026, la tendencia de entrada neta en ETFs muestra una salida de aproximadamente $3200 millones, en contraste con los más de $3500 millones de entradas en 2024 y 2025.
3. El aumento de las tasas de interés reales y su presión sobre los activos de riesgo
Cuando las tasas de interés reales (que son las tasas nominales menos la inflación) suben, el costo de mantener activos de alto riesgo se vuelve evidente. Los rendimientos en activos tradicionales aumentan, y los fondos se retiran de Bitcoin y otras criptomonedas para dirigirse a bonos y otros activos más seguros.
La postura constante de Warsh sobre “tasas de interés reales más altas” amenaza directamente la base de valoración de estos mercados. Muchos apalancamientos en criptomonedas dependen de préstamos de bajo costo; un aumento en las tasas reales eleva los costos del apalancamiento, presionando las posiciones.
Pero su actitud hacia Bitcoin es mucho más compleja de lo que el mercado anticipa
La caída del mercado de criptomonedas está principalmente impulsada por preocupaciones sobre la dirección de la política monetaria macro —esto es innegable—. Pero si solo se analiza desde la perspectiva de una política monetaria halcón, se pasa por alto un aspecto muy importante: su visión sobre Bitcoin en sí misma, que en realidad es bastante constructiva.
En una entrevista en 2025 en la Hoover Institution, Warsh afirmó claramente: “Bitcoin no me preocupa… lo veo como un activo importante que puede ayudar a los formuladores de políticas a juzgar si están haciendo lo correcto o lo incorrecto”. Lo calificó como un “buen policía” para la política: su volatilidad puede reflejar errores en la gestión de la inflación y en la ejecución de la política monetaria por parte de la Fed.
Más aún, Warsh considera a la industria de las criptomonedas como un asunto de competitividad económica nacional. Destaca que los principales centros de desarrollo de software de Bitcoin y criptomonedas están en EE. UU., sugiriendo que mantener liderazgo en este campo tiene un valor estratégico. Él mismo ha invertido en startups cripto.
Audiencia de confirmación y futuras políticas
Por ahora, Warsh aún no ha asumido oficialmente. Su nombramiento debe ser confirmado por el Senado de EE. UU.. El senador Thom Tillis ya ha declarado públicamente que bloqueará cualquier confirmación de un presidente de la Fed hasta que se complete una investigación sobre las renovaciones del edificio de la Fed. Esto puede hacer que todo el proceso de confirmación sea incierto.
Más importante aún, incluso si Warsh finalmente asume, no podrá controlar unilateralmente la política monetaria. La decisión de tasas de interés la toma el FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto), con voto de sus 12 miembros. Actualmente, la mayoría de los miembros del FOMC han expresado que, sin evidencia suficiente de que la inflación vuelve a estabilizarse en el 2%, no están dispuestos a reducir tasas. La proyección de diciembre indica solo una reducción en 2026 y otra en 2027.
Esto significa que, independientemente de las inclinaciones personales de Warsh, las acciones de política monetaria dependerán del consenso del comité, que actualmente sigue siendo cauteloso.
Perspectivas para el mercado de criptomonedas
En conjunto, la reacción actual del mercado ante la nominación de Warsh presenta dos narrativas diametralmente opuestas:
Narrativa bajista (reacción del mercado principal):“Efecto Warsh” significa políticas más restrictivas, tasas reales más altas y un balance de la Fed más reducido. Esto comprime el entorno de liquidez en el que las criptomonedas sobreviven. Los datos actuales ya reflejan este impacto: Bitcoin a $78,214, aproximadamente un 13.5% por debajo de los $90,400 previos a la nominación; y Solana con una caída del 18.4% en 7 días, lo cual es un signo de riesgo estructural para proyectos, protocolos DeFi y emisiones de tokens dependientes de apalancamiento en ecosistemas como Solana.
Narrativa alcista (algunos sectores de la comunidad): Aunque el “Efecto Warsh” implica una política más restrictiva, mantiene una actitud positiva hacia Bitcoin en sí misma, y la administración de Trump en general sigue siendo favorable a las criptomonedas. Además, Warsh ya ha insinuado que podría estar dispuesto a facilitar recortes de tasas si la productividad aumenta. Sin olvidar que no tiene poder unilateral para decidir tasas.
El evento clave será la audiencia de confirmación en el Senado: allí se le preguntará sobre su postura respecto a política monetaria, regulación de criptomonedas y CBDC. El resultado de esa audiencia puede ser más determinante para el destino del sector en los próximos meses que cualquier especulación actual.
Para proyectos que impulsan el crecimiento comunitario y el ecosistema de tokens, el mayor significado práctico del “Efecto Warsh” en este momento es: el entorno macro de liquidez está entrando en una fase de incertidumbre. La volatilidad emocional a corto plazo ya se ha producido, pero los efectos políticos reales aún están por venir.
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La verdadera causa de la gran caída en criptomonedas: el efecto Wash
Original | Odaily Planet Daily (@OdailyChina)
Autor|jk
Al abrir cualquier plataforma de datos de criptomonedas, lo que ves es un mar de rojo.
Hasta el momento de redactar, el precio actual de Bitcoin (BTC) es $78,214 con una caída del 6.9% en 24 horas y un descenso del 12.4% en 7 días. Ethereum (ETH) aún más dramático, con un precio de $2,415, una caída del 10.5% en 24 horas y un descenso del 18.2% en 7 días. Solana (SOL) tampoco se ha librado: $103.51, caída del 11.6% en 24 horas y un descenso del 18.4% en 7 días. En cuanto a BNB y XRP, las caídas son de dos dígitos.
La pregunta es, ¿qué ha desencadenado esta ola de retirada colectiva?
La respuesta apunta a un mismo nombre: Kevin Warsh.
El 30 de enero, el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció en la plataforma social Truth Social que nominaba a el exmiembro de la Junta de la Reserva Federal Kevin Warsh como próximo presidente de la Fed, en sustitución de Jerome Powell, cuyo mandato finaliza en mayo.
Esta noticia provocó una reacción en cadena en los mercados financieros. El oro y la plata cayeron drásticamente ayer, con la plata cayendo más del 30%; en cuanto al mercado de criptomonedas, empezó a sentir presión anoche. Bitcoin, tras la nominación, cayó de aproximadamente $90,400 a alrededor de $81,000, y posteriormente siguió bajando hasta el actual $78,214. La salida de fondos de ETFs en un solo día alcanzó casi $1,000 millones, desencadenando una oleada de liquidaciones en cadena.
A simple vista, parece solo un nombramiento. Pero la lógica subyacente es mucho más compleja. Este artículo intenta analizar: ¿qué mercados están realmente afectados por el llamado “Efecto Warsh”? ¿La caída de las criptomonedas es una previsión racional sobre la dirección de la política monetaria, o una reacción emocional excesiva?
¿Quién es Kevin Warsh en el “Efecto Warsh”?
Antes de entender la reacción del mercado, es necesario conocer a esta persona, el nuevo presidente de la Reserva Federal.
Si quieres saber más sobre él, puedes leer este artículo: «¿El yerno de Estée Lauder, Kevin Warsh, controla la Fed? ¿Un halcón que es aliado de las criptomonedas?»
Kevin Warsh, 55 años, graduado en Stanford, con estudios en Harvard Law School, trabajó en Morgan Stanley en fusiones y adquisiciones. En 2006, con solo 35 años, fue nombrado miembro de la Junta de la Fed, siendo en ese momento el más joven en la historia de la institución. Durante la crisis financiera global de 2008, ocupó ese cargo, actuando como enlace entre la Fed y los mercados financieros, atravesando los momentos más difíciles en decisiones de política monetaria.
Tras dejar la Fed, Warsh se dedicó a la academia y a think tanks. Actualmente, es investigador destacado en el Hoover Institution, profesor en la Stanford Graduate School of Business, y trabaja en Duquesne Family Office, fundado por el inversor Stanley Druckenmiller.
Su orientación política es claramente halcón en política monetaria. Durante la crisis, cuando la economía global estaba en riesgo y el riesgo de deflación superaba al de inflación, insistió en la vigilancia contra la inflación, incluso votando en contra de la segunda ronda de flexibilización cuantitativa (QE2). Ha sido crítico con las políticas de estímulo excesivo tras la crisis, advirtiendo que “las compras masivas de activos y las tasas cero distorsionan los mercados y dañan la estabilidad de precios a largo plazo”.
Este fue el primer signo de alarma en el mercado al escuchar su nominación.
¿Por qué cae el mercado de criptomonedas? Análisis de la lógica principal
1. Contracción de la liquidez
El mercado alcista de las criptomonedas se ha basado durante mucho tiempo en una lógica central: la liquidez inyectada por políticas monetarias acomodaticias es la base para el aumento de los precios de los activos de riesgo. Cuando la Fed mantiene tasas bajas y amplía su balance, ingresa una gran cantidad de fondos en activos tradicionales con bajos rendimientos: acciones, bienes raíces y criptomonedas.
La reputación de Warsh como halcón implica una dirección opuesta. Prefiere apretar la política monetaria, reducir el balance de la Fed y mantener tasas reales altas. En este entorno macro, los fondos se reorientan hacia activos seguros, disminuye la apetencia por el riesgo, y las criptomonedas se ven las primeras afectadas.
Markus Thielen, fundador de 10x Research, resume esto con precisión: el mercado en general piensa que, debido a su énfasis en la disciplina monetaria y en tasas reales más altas, Warsh redefine a las criptomonedas, que antes se veían como cobertura contra la devaluación del dólar, como “burbujas especulativas que se desinflarán en un entorno de escasez de liquidez”.
2. Reversión en la entrada de ETFs
El mecanismo de transmisión en la caída actual merece especial atención. Tras la noticia de la nominación, los ETFs de Bitcoin y Ethereum en EE. UU. experimentaron en un solo día una salida neta de casi $10 millones. Este número, por sí solo, puede causar impacto, pero su efecto en cadena es aún más relevante.
La salida de fondos de ETFs provoca una caída en los precios, que a su vez activa las órdenes de stop-loss en muchas posiciones apalancadas. Es un ciclo vicioso clásico: las liquidaciones forzadas generan presión vendedora, que baja aún más el precio, activando más liquidaciones, en un ciclo autoalimentado. Tras romper el soporte en torno a $85,000 (cerca de la media móvil simple de 100 semanas), este efecto en cadena se aceleró, llevando el precio a cerca de $81,000 y, finalmente, a $78,214.
El impacto de estas liquidaciones no es uniforme en todos los activos. A medida que la situación evoluciona, las altcoins fuera de Bitcoin han caído más que BTC en general. ETH cayó un 18.2% en 7 días, Solana un 18.4%, XRP un 15.5%, todos por encima del 12.4% de Bitcoin. Esta diferenciación estructural tiene una lógica clara: Bitcoin, debido a la amplia adopción de ETFs y a una mayor liquidez institucional, tiene mecanismos de soporte más sólidos; en cambio, tokens como ETH, SOL, y otros L1 dependen más de plataformas nativas y de apalancamiento en mercados menos profundos, por lo que en entornos de liquidez escasa, son más vulnerables a liquidaciones en cascada. Para proyectos en el ecosistema Solana, la caída del 18.4% en SOL implica un impacto directo en la actividad y volumen en la cadena.
Por otro lado, mirando hacia 2026, la tendencia de entrada neta en ETFs muestra una salida de aproximadamente $3200 millones, en contraste con los más de $3500 millones de entradas en 2024 y 2025.
3. El aumento de las tasas de interés reales y su presión sobre los activos de riesgo
Cuando las tasas de interés reales (que son las tasas nominales menos la inflación) suben, el costo de mantener activos de alto riesgo se vuelve evidente. Los rendimientos en activos tradicionales aumentan, y los fondos se retiran de Bitcoin y otras criptomonedas para dirigirse a bonos y otros activos más seguros.
La postura constante de Warsh sobre “tasas de interés reales más altas” amenaza directamente la base de valoración de estos mercados. Muchos apalancamientos en criptomonedas dependen de préstamos de bajo costo; un aumento en las tasas reales eleva los costos del apalancamiento, presionando las posiciones.
Pero su actitud hacia Bitcoin es mucho más compleja de lo que el mercado anticipa
La caída del mercado de criptomonedas está principalmente impulsada por preocupaciones sobre la dirección de la política monetaria macro —esto es innegable—. Pero si solo se analiza desde la perspectiva de una política monetaria halcón, se pasa por alto un aspecto muy importante: su visión sobre Bitcoin en sí misma, que en realidad es bastante constructiva.
En una entrevista en 2025 en la Hoover Institution, Warsh afirmó claramente: “Bitcoin no me preocupa… lo veo como un activo importante que puede ayudar a los formuladores de políticas a juzgar si están haciendo lo correcto o lo incorrecto”. Lo calificó como un “buen policía” para la política: su volatilidad puede reflejar errores en la gestión de la inflación y en la ejecución de la política monetaria por parte de la Fed.
Más aún, Warsh considera a la industria de las criptomonedas como un asunto de competitividad económica nacional. Destaca que los principales centros de desarrollo de software de Bitcoin y criptomonedas están en EE. UU., sugiriendo que mantener liderazgo en este campo tiene un valor estratégico. Él mismo ha invertido en startups cripto.
Audiencia de confirmación y futuras políticas
Por ahora, Warsh aún no ha asumido oficialmente. Su nombramiento debe ser confirmado por el Senado de EE. UU.. El senador Thom Tillis ya ha declarado públicamente que bloqueará cualquier confirmación de un presidente de la Fed hasta que se complete una investigación sobre las renovaciones del edificio de la Fed. Esto puede hacer que todo el proceso de confirmación sea incierto.
Más importante aún, incluso si Warsh finalmente asume, no podrá controlar unilateralmente la política monetaria. La decisión de tasas de interés la toma el FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto), con voto de sus 12 miembros. Actualmente, la mayoría de los miembros del FOMC han expresado que, sin evidencia suficiente de que la inflación vuelve a estabilizarse en el 2%, no están dispuestos a reducir tasas. La proyección de diciembre indica solo una reducción en 2026 y otra en 2027.
Esto significa que, independientemente de las inclinaciones personales de Warsh, las acciones de política monetaria dependerán del consenso del comité, que actualmente sigue siendo cauteloso.
Perspectivas para el mercado de criptomonedas
En conjunto, la reacción actual del mercado ante la nominación de Warsh presenta dos narrativas diametralmente opuestas:
Narrativa bajista (reacción del mercado principal): “Efecto Warsh” significa políticas más restrictivas, tasas reales más altas y un balance de la Fed más reducido. Esto comprime el entorno de liquidez en el que las criptomonedas sobreviven. Los datos actuales ya reflejan este impacto: Bitcoin a $78,214, aproximadamente un 13.5% por debajo de los $90,400 previos a la nominación; y Solana con una caída del 18.4% en 7 días, lo cual es un signo de riesgo estructural para proyectos, protocolos DeFi y emisiones de tokens dependientes de apalancamiento en ecosistemas como Solana.
Narrativa alcista (algunos sectores de la comunidad): Aunque el “Efecto Warsh” implica una política más restrictiva, mantiene una actitud positiva hacia Bitcoin en sí misma, y la administración de Trump en general sigue siendo favorable a las criptomonedas. Además, Warsh ya ha insinuado que podría estar dispuesto a facilitar recortes de tasas si la productividad aumenta. Sin olvidar que no tiene poder unilateral para decidir tasas.
El evento clave será la audiencia de confirmación en el Senado: allí se le preguntará sobre su postura respecto a política monetaria, regulación de criptomonedas y CBDC. El resultado de esa audiencia puede ser más determinante para el destino del sector en los próximos meses que cualquier especulación actual.
Para proyectos que impulsan el crecimiento comunitario y el ecosistema de tokens, el mayor significado práctico del “Efecto Warsh” en este momento es: el entorno macro de liquidez está entrando en una fase de incertidumbre. La volatilidad emocional a corto plazo ya se ha producido, pero los efectos políticos reales aún están por venir.