El emprendedor Brian Johnson afirma que los enemigos más fundamentales para los seres inteligentes no son uno, sino dos. Son la inflación y el envejecimiento, fenómenos que parecen no estar relacionados a simple vista, pero que en su visión se reflejan como un “impuesto invisible” que, con el mismo mecanismo, corroe silenciosamente el valor de los sistemas inteligentes. Desde esta perspectiva, la transición de Johnson desde la industria de pagos hacia el campo del anti-envejecimiento no es simplemente un cambio de carrera, sino una confrontación lógica con los problemas fundamentales que enfrentan los seres inteligentes.
La visión del mundo de Johnson no está gobernada por la biología, sino por un marco de pensamiento físico. ¿Cuál es la acción más racional para todos los seres inteligentes? Su respuesta es clara: “No morir”. Esta proposición, aparentemente simple pero profunda, explica por qué él se enfoca en tres áreas que parecen dispares: criptomonedas, IA y longevidad. Porque en esencia, todas ellas son impulsadas por el mismo principio.
La esencia del “impuesto invisible”: en la intersección de economía y biología
La inflación erosiona silenciosamente el poder adquisitivo con el tiempo, y el envejecimiento deteriora de manera constante el capital biológico del cuerpo. Una es un fenómeno del ámbito económico, la otra un proceso biológico, pero los resultados para los seres inteligentes son iguales: un declive sistemático. Johnson afirma: “El envejecimiento y la inflación comparten la misma base filosófica. Ambos son la muerte paulatina de los sistemas inteligentes”.
Esta analogía no es solo una figura retórica, sino el marco de pensamiento que sustenta todas sus acciones. Para los seres inteligentes, resistir estos dos “impuestos” no es solo un deseo personal, sino la estrategia más racional que un sistema puede adoptar.
De pagos a IA: la evolución del pensamiento inteligente
La carrera de Johnson es evidencia de cuán coherente es este pensamiento fundamental. Criado en una comunidad de trabajadores en Utah, se dio cuenta tempranamente de que una vida que intercambia tiempo por dinero no era lo que quería. Eligió la industria de pagos para abrir un camino que abordara problemas a “nivel de semilla” mediante apalancamiento, escala y velocidad.
Durante su tiempo en Braintree, fue socio inicial de Coinbase en experimentos con Bitcoin. En aquel entonces, los pagos con Bitcoin eran “torpes” y poco comprendidos, pero para Johnson, su objetivo no era una ideología, sino la infraestructura. Braintree no se preocupaba por el origen del dinero, solo quería proporcionar la base.
En 2013, cuando PayPal adquirió Braintree (y Venmo) por 8 mil millones de dólares, para él fue un medio para alcanzar su objetivo. Su interés en su proyecto actual, que transita del sector de pagos a la “fuente de juventud”, también es una extensión de esa misma lucha fundamental.
El significado superpuesto de criptomonedas, IA y longevidad
La intersección de estas tres áreas que Johnson señala no es casualidad, sino inevitable. Las criptomonedas, la IA y la longevidad se centran todas en optimización, pensamiento sistémico y cambios exponenciales. Aunque abordan desafíos diferentes, su filosofía subyacente es la misma.
En el centro del Proyecto BluePrint hay una idea revolucionaria: negar la voluntad humana. Johnson ve la salud como un proceso autónomo y algorítmico, similar a un coche autónomo o sistemas de trading automatizado. Datos fluyen, intervenciones se generan, y ese ciclo continúa operando, superando el juicio humano. Él cree que esta estrategia es la mejor para que los seres inteligentes combatan la entropía y retrasen el deterioro del sistema.
Enfrentando un futuro impredecible
El impacto más amplio aún es incierto. Johnson señala que la IA está cambiando fundamentalmente la forma en que evoluciona el sistema, haciendo que la previsibilidad tradicional ya no sea válida. Esta realidad ya se refleja en la educación y las trayectorias profesionales.
Los desafíos que enfrentan los seres inteligentes hoy no son solo resistir el envejecimiento o adaptarse a la inflación, sino mantener la autooptimización del sistema en medio de esa imprevisibilidad. La serie de actividades de Brian Johnson no es solo una búsqueda personal, sino una prueba de concepto para toda la especie inteligente, un experimento para superar la entropía y crear una nueva versión de la humanidad.
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Dos erosiones que enfrentan los seres inteligentes: La esencia del envejecimiento y la inflación según Brian Johnson
El emprendedor Brian Johnson afirma que los enemigos más fundamentales para los seres inteligentes no son uno, sino dos. Son la inflación y el envejecimiento, fenómenos que parecen no estar relacionados a simple vista, pero que en su visión se reflejan como un “impuesto invisible” que, con el mismo mecanismo, corroe silenciosamente el valor de los sistemas inteligentes. Desde esta perspectiva, la transición de Johnson desde la industria de pagos hacia el campo del anti-envejecimiento no es simplemente un cambio de carrera, sino una confrontación lógica con los problemas fundamentales que enfrentan los seres inteligentes.
La visión del mundo de Johnson no está gobernada por la biología, sino por un marco de pensamiento físico. ¿Cuál es la acción más racional para todos los seres inteligentes? Su respuesta es clara: “No morir”. Esta proposición, aparentemente simple pero profunda, explica por qué él se enfoca en tres áreas que parecen dispares: criptomonedas, IA y longevidad. Porque en esencia, todas ellas son impulsadas por el mismo principio.
La esencia del “impuesto invisible”: en la intersección de economía y biología
La inflación erosiona silenciosamente el poder adquisitivo con el tiempo, y el envejecimiento deteriora de manera constante el capital biológico del cuerpo. Una es un fenómeno del ámbito económico, la otra un proceso biológico, pero los resultados para los seres inteligentes son iguales: un declive sistemático. Johnson afirma: “El envejecimiento y la inflación comparten la misma base filosófica. Ambos son la muerte paulatina de los sistemas inteligentes”.
Esta analogía no es solo una figura retórica, sino el marco de pensamiento que sustenta todas sus acciones. Para los seres inteligentes, resistir estos dos “impuestos” no es solo un deseo personal, sino la estrategia más racional que un sistema puede adoptar.
De pagos a IA: la evolución del pensamiento inteligente
La carrera de Johnson es evidencia de cuán coherente es este pensamiento fundamental. Criado en una comunidad de trabajadores en Utah, se dio cuenta tempranamente de que una vida que intercambia tiempo por dinero no era lo que quería. Eligió la industria de pagos para abrir un camino que abordara problemas a “nivel de semilla” mediante apalancamiento, escala y velocidad.
Durante su tiempo en Braintree, fue socio inicial de Coinbase en experimentos con Bitcoin. En aquel entonces, los pagos con Bitcoin eran “torpes” y poco comprendidos, pero para Johnson, su objetivo no era una ideología, sino la infraestructura. Braintree no se preocupaba por el origen del dinero, solo quería proporcionar la base.
En 2013, cuando PayPal adquirió Braintree (y Venmo) por 8 mil millones de dólares, para él fue un medio para alcanzar su objetivo. Su interés en su proyecto actual, que transita del sector de pagos a la “fuente de juventud”, también es una extensión de esa misma lucha fundamental.
El significado superpuesto de criptomonedas, IA y longevidad
La intersección de estas tres áreas que Johnson señala no es casualidad, sino inevitable. Las criptomonedas, la IA y la longevidad se centran todas en optimización, pensamiento sistémico y cambios exponenciales. Aunque abordan desafíos diferentes, su filosofía subyacente es la misma.
En el centro del Proyecto BluePrint hay una idea revolucionaria: negar la voluntad humana. Johnson ve la salud como un proceso autónomo y algorítmico, similar a un coche autónomo o sistemas de trading automatizado. Datos fluyen, intervenciones se generan, y ese ciclo continúa operando, superando el juicio humano. Él cree que esta estrategia es la mejor para que los seres inteligentes combatan la entropía y retrasen el deterioro del sistema.
Enfrentando un futuro impredecible
El impacto más amplio aún es incierto. Johnson señala que la IA está cambiando fundamentalmente la forma en que evoluciona el sistema, haciendo que la previsibilidad tradicional ya no sea válida. Esta realidad ya se refleja en la educación y las trayectorias profesionales.
Los desafíos que enfrentan los seres inteligentes hoy no son solo resistir el envejecimiento o adaptarse a la inflación, sino mantener la autooptimización del sistema en medio de esa imprevisibilidad. La serie de actividades de Brian Johnson no es solo una búsqueda personal, sino una prueba de concepto para toda la especie inteligente, un experimento para superar la entropía y crear una nueva versión de la humanidad.