Las presiones inflacionarias en Rusia siguen siendo un desafío económico importante. Según los datos semanales publicados el miércoles por el Servicio estadístico federal ruso, el índice de precios al consumidor registró un incremento del 0,33% en la semana que terminó el 23 de diciembre, llevando la tasa de inflación anual del país a un 9,5%.
Datos económicos y política monetaria de Rusia
Esta medición llega en un contexto de restricciones monetarias prolongadas. El Banco Central de Rusia ha decidido mantener sin cambios la tasa de interés clave en el 21%, confirmando así el rumbo restrictivo adoptado para contener las presiones inflacionarias. Según las autoridades centrales, las recientes medidas de endurecimiento del costo del dinero han creado las condiciones necesarias para orientar la inflación hacia el objetivo del 4%, que aún está lejos.
Las previsiones de los expertos
Andrei Gangan, responsable del departamento de política monetaria en el Banco Central, ha dado indicaciones sobre las perspectivas próximas. El economista prevé que la tasa de inflación anual de Rusia oscilará entre el 9,6% y el 9,8% en los próximos períodos, sugiriendo una posible estabilización en estos niveles elevados. Esta proyección refleja las dificultades estructurales que enfrenta la economía rusa para contener el crecimiento de los precios, a pesar de las tasas de interés ya particularmente altas según los estándares internacionales.
Perspectivas sobre la inflación rusa
La persistencia de una inflación significativa continúa caracterizando el escenario económico ruso. La combinación entre datos actuales y previsiones del Banco Central sugiere que las autoridades monetarias permanecen comprometidas en el delicado equilibrio entre el control de la inflación y los efectos económicos del endurecimiento monetario, con la inflación destinada a seguir siendo una prioridad central de la política rusa en los próximos meses.
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La inflación en Rusia se sitúa en el 9,5%: el Banco Central confirma el endurecimiento monetario
Las presiones inflacionarias en Rusia siguen siendo un desafío económico importante. Según los datos semanales publicados el miércoles por el Servicio estadístico federal ruso, el índice de precios al consumidor registró un incremento del 0,33% en la semana que terminó el 23 de diciembre, llevando la tasa de inflación anual del país a un 9,5%.
Datos económicos y política monetaria de Rusia
Esta medición llega en un contexto de restricciones monetarias prolongadas. El Banco Central de Rusia ha decidido mantener sin cambios la tasa de interés clave en el 21%, confirmando así el rumbo restrictivo adoptado para contener las presiones inflacionarias. Según las autoridades centrales, las recientes medidas de endurecimiento del costo del dinero han creado las condiciones necesarias para orientar la inflación hacia el objetivo del 4%, que aún está lejos.
Las previsiones de los expertos
Andrei Gangan, responsable del departamento de política monetaria en el Banco Central, ha dado indicaciones sobre las perspectivas próximas. El economista prevé que la tasa de inflación anual de Rusia oscilará entre el 9,6% y el 9,8% en los próximos períodos, sugiriendo una posible estabilización en estos niveles elevados. Esta proyección refleja las dificultades estructurales que enfrenta la economía rusa para contener el crecimiento de los precios, a pesar de las tasas de interés ya particularmente altas según los estándares internacionales.
Perspectivas sobre la inflación rusa
La persistencia de una inflación significativa continúa caracterizando el escenario económico ruso. La combinación entre datos actuales y previsiones del Banco Central sugiere que las autoridades monetarias permanecen comprometidas en el delicado equilibrio entre el control de la inflación y los efectos económicos del endurecimiento monetario, con la inflación destinada a seguir siendo una prioridad central de la política rusa en los próximos meses.