Si resumimos los puntos clave del artículo (lo que comúnmente se llama “TL;DR” = resumen para quienes no tienen tiempo de leer textos largos), serían los siguientes: Tras 2025, cuando gobiernos y empresas comienzan a integrar de manera seria las criptomonedas en sus balances, el mercado de 2026 está en transición hacia un nuevo paradigma. De activos especulativos a instrumentos de conservación de valor estratégico. ¿Cambiará esto los patrones tradicionales del ciclo de mercado o la historia se repetirá? Desglosamos los escenarios que surgen del análisis de Fidelity Investments.
Expansión de la demanda liderada por gobiernos: las reservas de criptomonedas se convierten en una nueva tendencia
La orden del año pasado del presidente Trump para establecer reservas estratégicas de Bitcoin por parte del gobierno de EE. UU. no fue solo un gesto político, sino que generó un impacto significativo en la psicología del mercado. La decisión de reconocer a Bitcoin como medio oficial de conservación de valor simboliza la elevación del mercado de criptomonedas de un “lugar de juego para especuladores” a una parte del sistema financiero convencional.
En otoño del año pasado, Kirguistán legalizó un sistema propio de reservas de criptomonedas, y el Congreso de Brasil consideró asignar parte de sus reservas internacionales en Bitcoin. “Si varios países incorporan Bitcoin en sus reservas en divisas, la presión competitiva obligará a otros a seguir el ejemplo”, señala Chris Quiper, vicepresidente de Fidelity Digital Assets. Esto es pura dinámica de oferta y demanda: si aumenta la demanda, el precio de Bitcoin, con una oferta fija, tenderá a subir.
No obstante, la compra a nivel estatal difiere de la de los inversores individuales. Los gobiernos consideran estas compras como parte de estrategias macro a largo plazo, por lo que la presión de venta a corto plazo será limitada.
Aceleración de la inversión empresarial: surgimiento de una nueva capa de demanda
No solo los gobiernos. Durante 2025, la adopción de criptomonedas por parte de empresas también se aceleró. Un ejemplo destacado es MicroStrategy, que ha comprado Bitcoin de forma continua desde 2020. A finales del año pasado, más de 100 empresas cotizadas poseían activos digitales, y se estima que la mitad de ellas tienen en su poder más de 1 millón de BTC.
Quiper analiza que detrás de estas compras empresariales hay una “oportunidad de arbitraje”. Los inversores que no pueden comprar directamente pueden obtener exposición a criptomonedas a través de las acciones de estas empresas. Para inversores con restricciones regulatorias o de financiación, la participación corporativa representa una vía alternativa importante.
Pero esta tendencia también conlleva riesgos. Si en un mercado bajista las empresas venden sus activos, esto podría presionar a la baja los precios. El aumento de inversión empresarial fortalece la demanda, pero también incrementa el riesgo de presión vendedora en momentos de corrección.
¿Realmente terminará el ciclo de 4 años? La hipótesis del superciclo en auge
La historia del precio de Bitcoin muestra patrones interesantes. Los picos de mercado alcista ocurrieron en noviembre de 2013, diciembre de 2017 y noviembre de 2021, aproximadamente cada cuatro años. Entre tanto, los mínimos de mercado bajista se dieron en enero de 2015, diciembre de 2018 y noviembre de 2022, en ciclos similares.
Ahora, han pasado cerca de cuatro años desde el último pico alcista. Según el patrón tradicional, el punto de inflexión sería a finales de 2025 o principios de 2026. De hecho, las recientes correcciones de precio han sido bastante profundas. La pregunta es si este ciclo seguirá el patrón habitual.
Existen dos visiones contrapuestas en el mercado. Una es la “teoría de la repetición del ciclo” — que Bitcoin alcanzará un nuevo máximo histórico y comenzará a cambiar a mercado bajista. La otra es la “hipótesis del superciclo” — que la aparición de nuevas fuentes de demanda, como gobiernos y empresas, romperá el patrón de cuatro años y permitirá que el mercado alcista dure varios años. Como referencia, el superciclo de las materias primas en los 2000 duró aproximadamente una década.
Quiper opina que, mientras las emociones de miedo y avaricia sigan moviendo el mercado, el ciclo no desaparecerá por completo. Sin embargo, si este ciclo seguirá el patrón tradicional o no, no podrá confirmarse hasta mediados de 2026. La actual corrección puede ser solo una entrada en un nuevo mercado bajista o una simple corrección dentro de un mercado alcista. La diferencia solo podrá determinarse con análisis retrospectivo.
¿Aún no es tarde para entrar? La estrategia depende del horizonte de inversión
A pesar de la incertidumbre, una cosa está clara: el mercado de criptomonedas está en un punto de inflexión estructural. “Los gestores de fondos tradicionales y los inversores institucionales están comenzando a comprar Bitcoin. La escala de fondos que aportan aún está en sus primeras etapas”, afirma Quiper.
Entonces, ¿es buen momento para nuevos inversores? La respuesta depende del plazo de inversión.
Para ganancias en el corto o medio plazo (menos de 4-5 años): probablemente ya se haya perdido la oportunidad de entrada. Si se sigue el patrón tradicional, las correcciones podrían profundizarse aún más.
Para una visión a muy largo plazo (más de 10 años), considerando Bitcoin como reserva de valor: la situación es diferente. Quiper opina que “mientras la oferta máxima esté fija, comprar Bitcoin puede servir como cobertura contra la pérdida de valor de dinero en efectivo o activos debido a la expansión monetaria. No es completamente ‘tarde’”.
El mercado de 2026 está en un punto de bifurcación. La transición a un nuevo paradigma parece cada vez más probable, pero la lucha entre el patrón de ciclo tradicional y la nueva dinámica de demanda aún no tiene una resolución clara. En medio de esta incertidumbre, las decisiones de inversión solo serán justificadas en función del horizonte temporal y la tolerancia al riesgo de cada inversor.
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Nueva fase del mercado de criptomonedas en 2026: el núcleo de las perspectivas desde un resumen (TL;DR)
Si resumimos los puntos clave del artículo (lo que comúnmente se llama “TL;DR” = resumen para quienes no tienen tiempo de leer textos largos), serían los siguientes: Tras 2025, cuando gobiernos y empresas comienzan a integrar de manera seria las criptomonedas en sus balances, el mercado de 2026 está en transición hacia un nuevo paradigma. De activos especulativos a instrumentos de conservación de valor estratégico. ¿Cambiará esto los patrones tradicionales del ciclo de mercado o la historia se repetirá? Desglosamos los escenarios que surgen del análisis de Fidelity Investments.
Expansión de la demanda liderada por gobiernos: las reservas de criptomonedas se convierten en una nueva tendencia
La orden del año pasado del presidente Trump para establecer reservas estratégicas de Bitcoin por parte del gobierno de EE. UU. no fue solo un gesto político, sino que generó un impacto significativo en la psicología del mercado. La decisión de reconocer a Bitcoin como medio oficial de conservación de valor simboliza la elevación del mercado de criptomonedas de un “lugar de juego para especuladores” a una parte del sistema financiero convencional.
En otoño del año pasado, Kirguistán legalizó un sistema propio de reservas de criptomonedas, y el Congreso de Brasil consideró asignar parte de sus reservas internacionales en Bitcoin. “Si varios países incorporan Bitcoin en sus reservas en divisas, la presión competitiva obligará a otros a seguir el ejemplo”, señala Chris Quiper, vicepresidente de Fidelity Digital Assets. Esto es pura dinámica de oferta y demanda: si aumenta la demanda, el precio de Bitcoin, con una oferta fija, tenderá a subir.
No obstante, la compra a nivel estatal difiere de la de los inversores individuales. Los gobiernos consideran estas compras como parte de estrategias macro a largo plazo, por lo que la presión de venta a corto plazo será limitada.
Aceleración de la inversión empresarial: surgimiento de una nueva capa de demanda
No solo los gobiernos. Durante 2025, la adopción de criptomonedas por parte de empresas también se aceleró. Un ejemplo destacado es MicroStrategy, que ha comprado Bitcoin de forma continua desde 2020. A finales del año pasado, más de 100 empresas cotizadas poseían activos digitales, y se estima que la mitad de ellas tienen en su poder más de 1 millón de BTC.
Quiper analiza que detrás de estas compras empresariales hay una “oportunidad de arbitraje”. Los inversores que no pueden comprar directamente pueden obtener exposición a criptomonedas a través de las acciones de estas empresas. Para inversores con restricciones regulatorias o de financiación, la participación corporativa representa una vía alternativa importante.
Pero esta tendencia también conlleva riesgos. Si en un mercado bajista las empresas venden sus activos, esto podría presionar a la baja los precios. El aumento de inversión empresarial fortalece la demanda, pero también incrementa el riesgo de presión vendedora en momentos de corrección.
¿Realmente terminará el ciclo de 4 años? La hipótesis del superciclo en auge
La historia del precio de Bitcoin muestra patrones interesantes. Los picos de mercado alcista ocurrieron en noviembre de 2013, diciembre de 2017 y noviembre de 2021, aproximadamente cada cuatro años. Entre tanto, los mínimos de mercado bajista se dieron en enero de 2015, diciembre de 2018 y noviembre de 2022, en ciclos similares.
Ahora, han pasado cerca de cuatro años desde el último pico alcista. Según el patrón tradicional, el punto de inflexión sería a finales de 2025 o principios de 2026. De hecho, las recientes correcciones de precio han sido bastante profundas. La pregunta es si este ciclo seguirá el patrón habitual.
Existen dos visiones contrapuestas en el mercado. Una es la “teoría de la repetición del ciclo” — que Bitcoin alcanzará un nuevo máximo histórico y comenzará a cambiar a mercado bajista. La otra es la “hipótesis del superciclo” — que la aparición de nuevas fuentes de demanda, como gobiernos y empresas, romperá el patrón de cuatro años y permitirá que el mercado alcista dure varios años. Como referencia, el superciclo de las materias primas en los 2000 duró aproximadamente una década.
Quiper opina que, mientras las emociones de miedo y avaricia sigan moviendo el mercado, el ciclo no desaparecerá por completo. Sin embargo, si este ciclo seguirá el patrón tradicional o no, no podrá confirmarse hasta mediados de 2026. La actual corrección puede ser solo una entrada en un nuevo mercado bajista o una simple corrección dentro de un mercado alcista. La diferencia solo podrá determinarse con análisis retrospectivo.
¿Aún no es tarde para entrar? La estrategia depende del horizonte de inversión
A pesar de la incertidumbre, una cosa está clara: el mercado de criptomonedas está en un punto de inflexión estructural. “Los gestores de fondos tradicionales y los inversores institucionales están comenzando a comprar Bitcoin. La escala de fondos que aportan aún está en sus primeras etapas”, afirma Quiper.
Entonces, ¿es buen momento para nuevos inversores? La respuesta depende del plazo de inversión.
Para ganancias en el corto o medio plazo (menos de 4-5 años): probablemente ya se haya perdido la oportunidad de entrada. Si se sigue el patrón tradicional, las correcciones podrían profundizarse aún más.
Para una visión a muy largo plazo (más de 10 años), considerando Bitcoin como reserva de valor: la situación es diferente. Quiper opina que “mientras la oferta máxima esté fija, comprar Bitcoin puede servir como cobertura contra la pérdida de valor de dinero en efectivo o activos debido a la expansión monetaria. No es completamente ‘tarde’”.
El mercado de 2026 está en un punto de bifurcación. La transición a un nuevo paradigma parece cada vez más probable, pero la lucha entre el patrón de ciclo tradicional y la nueva dinámica de demanda aún no tiene una resolución clara. En medio de esta incertidumbre, las decisiones de inversión solo serán justificadas en función del horizonte temporal y la tolerancia al riesgo de cada inversor.