$PI vuelve a repartir pedidos de comida.
Desde que me sentía avergonzado al principio, hasta ahora aceptarlo con tranquilidad, en realidad nadie te presta atención.
En la primera entrega de un novato casi se pasa el tiempo, encontrar la ubicación del comerciante es realmente agotador.
Pero entre repartidores hay mucho cariño, siempre ayudan a preguntar el camino, muy reconfortante.
Aunque no se gana mucho haciendo entregas, es estable, sin ansiedad, además de hacer ejercicio, es mejor que cualquier otra cosa.