La criptomoneda más grande se mantiene estancada por debajo de los $90,000 tras sufrir liquidaciones forzadas de más de $1,000 millones. Mientras los mercados tradicionales asiáticos registran máximos históricos, las principales criptodivisas permanecen rezagadas, revelando una desconexión preocupante entre los activos de riesgo convencionales y los digitales en esta fase de volatilidad extrema.
Liquidaciones masivas frenan el ascenso del bitcoin
Bitcoin se cotiza actualmente alrededor de los $88,010, con una caída del 2.16% en las últimas 24 horas y del 2.15% en la última semana. A inicios de esta semana, presiones liquidadoras derribaron temporalmente al activo por debajo de los $98,000, generando un efecto de cascada que eliminó posiciones apalancadas de corto plazo.
Desde entonces, los precios se han consolidado sin lograr recuperar el dinamismo que caracterizaba las tendencias anteriores. Los operadores señalan que, a pesar de la debilidad del dólar estadounidense y la rotación de inversores hacia activos fuera de EE.UU., el bitcoin ha sido incapaz de generar un impulso sostenido que le permita superar resistencias clave. Esta desconexión subraya cómo las criptodivisas continúan actuando más como amplificadores de volatilidad que como reservas de valor confiables.
El rol ambiguo de las criptomonedas como activo de riesgo
Las acciones asiáticas extendieron sus ganancias esta semana, con el índice MSCI Asia Pacífico alcanzando un nuevo máximo histórico. Los mercados emergentes también continuaron fortaleciendo posiciones, mientras que el dólar estadounidense se debilitaba progresivamente. Sin embargo, las criptodivisas reaccionaron de manera tibia a estos movimientos favorables en los mercados macro.
Ether cayó hacia los $2,930, registrando una caída del 3.28% diaria y del 1.77% semanal. Solana descendió a $122.71 con depreciaciones del 3.63% en 24 horas y del 5.68% en siete días. Cardano se desplomó a $0.35 tras bajar el 4.51% diarios y el 5.11% semanales. XRP también experimentó presión, bajando 2.95% en el día y 3.76% en la semana. La mayoría de los tokens de gran capitalización mantienen caídas entre el 7% y el 12% en la última semana, confiriendo que el sentimiento frágil persiste incluso cuando las condiciones financieras globales se tornan más favorables.
“Las criptodivisas continúan operando como un amplificador de volatilidad en lugar de un activo defensivo,” explicó Wenny Cai, directora de operaciones en Synfutures. “La eliminación del apalancamiento excesivo mediante liquidaciones fue necesaria, pero la incertidumbre en torno a políticas regulatorias, costos de financiamiento y marcos legales mantiene a los inversores siendo selectivos en lugar de agresivos en su aproximación al mercado.”
Dólar débil y mercados emergentes: insuficientes para impulsar criptos
A pesar de la debilidad sostenida del dólar estadounidense, que históricamente ha brindado apoyo a Bitcoin, la relación entre ambos activos se ha vuelto inconsistente. Los inversores parecen preferir activos con flujos de efectivo tangibles o rendimientos explícitos, relegando a las criptodivisas a un segundo plano cuando el apetito por riesgo se modera.
Los operadores aguardan señales más claras procedentes de los mercados de acciones, las políticas monetarias y las condiciones de financiamiento antes de reactivar su agresividad en criptodivisas. Por ahora, el mercado se mantiene en un patrón de espera, con los precios oscilando sin dirección clara ni catalistas inmediatos que justifiquen movimientos decisivos.
Oro vs. Bitcoin: la batalla por el estatus de activo defensivo
Mientras Bitcoin lucha por mantener su narrativa de “activo duro”, el oro ha emergerido como la opción preferida de los inversores que buscan refugio y preservación de valor. El metal precioso ha superado la marca de los $5,000 por onza, con un incremento nominal aproximado de $1.6 billones en un solo día. Los indicadores de sentimiento, como el Índice de Miedo y Codicia del Oro de JM Bullion, están registrando optimismo extremo en metales preciosos, mientras que métricas similares en el mercado de criptodivisas permanecen estancadas en territorio de miedo.
Esta divergencia señala un cambio en las preferencias de inversores institucionales y minoristas: mientras que los metales preciosos atrapan flujos de capital buscando seguridad, Bitcoin continúa siendo tratado como un activo de riesgo de alta beta, cotizando al mismo nivel de comportamiento que acciones tecnológicas y bonos especulativos. Sin señales claras de cambio en este dinámicas, las criptodivisas pueden permanecer bajo presión en el corto plazo, aguardando que los mercados macro generen condiciones más propicias para la rotación hacia activos alternativos.
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Bitcoin sin impulso sostenido: ETH, SOL y ADA continúan bajo presión de mercado
La criptomoneda más grande se mantiene estancada por debajo de los $90,000 tras sufrir liquidaciones forzadas de más de $1,000 millones. Mientras los mercados tradicionales asiáticos registran máximos históricos, las principales criptodivisas permanecen rezagadas, revelando una desconexión preocupante entre los activos de riesgo convencionales y los digitales en esta fase de volatilidad extrema.
Liquidaciones masivas frenan el ascenso del bitcoin
Bitcoin se cotiza actualmente alrededor de los $88,010, con una caída del 2.16% en las últimas 24 horas y del 2.15% en la última semana. A inicios de esta semana, presiones liquidadoras derribaron temporalmente al activo por debajo de los $98,000, generando un efecto de cascada que eliminó posiciones apalancadas de corto plazo.
Desde entonces, los precios se han consolidado sin lograr recuperar el dinamismo que caracterizaba las tendencias anteriores. Los operadores señalan que, a pesar de la debilidad del dólar estadounidense y la rotación de inversores hacia activos fuera de EE.UU., el bitcoin ha sido incapaz de generar un impulso sostenido que le permita superar resistencias clave. Esta desconexión subraya cómo las criptodivisas continúan actuando más como amplificadores de volatilidad que como reservas de valor confiables.
El rol ambiguo de las criptomonedas como activo de riesgo
Las acciones asiáticas extendieron sus ganancias esta semana, con el índice MSCI Asia Pacífico alcanzando un nuevo máximo histórico. Los mercados emergentes también continuaron fortaleciendo posiciones, mientras que el dólar estadounidense se debilitaba progresivamente. Sin embargo, las criptodivisas reaccionaron de manera tibia a estos movimientos favorables en los mercados macro.
Ether cayó hacia los $2,930, registrando una caída del 3.28% diaria y del 1.77% semanal. Solana descendió a $122.71 con depreciaciones del 3.63% en 24 horas y del 5.68% en siete días. Cardano se desplomó a $0.35 tras bajar el 4.51% diarios y el 5.11% semanales. XRP también experimentó presión, bajando 2.95% en el día y 3.76% en la semana. La mayoría de los tokens de gran capitalización mantienen caídas entre el 7% y el 12% en la última semana, confiriendo que el sentimiento frágil persiste incluso cuando las condiciones financieras globales se tornan más favorables.
“Las criptodivisas continúan operando como un amplificador de volatilidad en lugar de un activo defensivo,” explicó Wenny Cai, directora de operaciones en Synfutures. “La eliminación del apalancamiento excesivo mediante liquidaciones fue necesaria, pero la incertidumbre en torno a políticas regulatorias, costos de financiamiento y marcos legales mantiene a los inversores siendo selectivos en lugar de agresivos en su aproximación al mercado.”
Dólar débil y mercados emergentes: insuficientes para impulsar criptos
A pesar de la debilidad sostenida del dólar estadounidense, que históricamente ha brindado apoyo a Bitcoin, la relación entre ambos activos se ha vuelto inconsistente. Los inversores parecen preferir activos con flujos de efectivo tangibles o rendimientos explícitos, relegando a las criptodivisas a un segundo plano cuando el apetito por riesgo se modera.
Los operadores aguardan señales más claras procedentes de los mercados de acciones, las políticas monetarias y las condiciones de financiamiento antes de reactivar su agresividad en criptodivisas. Por ahora, el mercado se mantiene en un patrón de espera, con los precios oscilando sin dirección clara ni catalistas inmediatos que justifiquen movimientos decisivos.
Oro vs. Bitcoin: la batalla por el estatus de activo defensivo
Mientras Bitcoin lucha por mantener su narrativa de “activo duro”, el oro ha emergerido como la opción preferida de los inversores que buscan refugio y preservación de valor. El metal precioso ha superado la marca de los $5,000 por onza, con un incremento nominal aproximado de $1.6 billones en un solo día. Los indicadores de sentimiento, como el Índice de Miedo y Codicia del Oro de JM Bullion, están registrando optimismo extremo en metales preciosos, mientras que métricas similares en el mercado de criptodivisas permanecen estancadas en territorio de miedo.
Esta divergencia señala un cambio en las preferencias de inversores institucionales y minoristas: mientras que los metales preciosos atrapan flujos de capital buscando seguridad, Bitcoin continúa siendo tratado como un activo de riesgo de alta beta, cotizando al mismo nivel de comportamiento que acciones tecnológicas y bonos especulativos. Sin señales claras de cambio en este dinámicas, las criptodivisas pueden permanecer bajo presión en el corto plazo, aguardando que los mercados macro generen condiciones más propicias para la rotación hacia activos alternativos.