Kevin O’Leary, conocido por sus participaciones en Shark Tank, reveló un cambio significativo en su enfoque hacia los criptoactivos. El empresario está canalizando capital sustancial hacia la adquisición y desarrollo de infraestructura energética destinada a centros de datos, en lugar de centrarse exclusivamente en activos digitales. Este cambio estratégico refleja su convicción de que los contratos de energía y la infraestructura física son más valiosos que la mayoría de los tokens del mercado.
La Estrategia de Expansión Territorial de Kevin O’Leary
Kevin O’Leary acumula actualmente 26 mil acres de terreno repartidos en múltiples regiones geográficas. Este portafolio incluye 13 mil acres ya divulgados en Alberta, Canadá, y otros 13 mil acres en localidades no reveladas que están en proceso de licenciamiento. La estrategia no consiste en construir sus propios centros de datos, sino en adquirir terrenos estratégicos y derechos energéticos para posteriormente arrendarlos a operadores especializados.
Según el inversor, aproximadamente la mitad de los centros de datos anunciados en los últimos tres años “nunca serán construidos” por falta de terrenos y infraestructura. Kevin O’Leary equipara este movimiento al desarrollo inmobiliario tradicional: así como los promotores buscan buenos terrenos para construir rascacielos, los mineros y las empresas de inteligencia artificial necesitan localidades con características energéticas específicas.
Los terrenos ya adquiridos están siendo preparados con toda la infraestructura necesaria — energía, agua, fibra óptica y derechos de paso aéreo. A corto plazo, proporcionarán soporte para la minería de Bitcoin; a largo plazo, albergarán hyperscalers y centros de datos gubernamentales.
El Dominio de Bitcoin y Ethereum en el Mercado Institucional
El análisis de Kevin O’Leary sobre el escenario cripto apunta a una concentración extrema de valor. El capital institucional, que efectivamente mueve los mercados, se dirige exclusivamente a dos activos: Bitcoin y Ethereum. Datos de mercado revelan que poseer solo estas dos posiciones captura el 97,2% de toda la volatilidad del mercado cripto desde su inicio.
Un informe reciente de Charles Schwab confirmó esta tendencia: casi el 80% del valor estimado en US$ 3,2 billones de los criptoactivos está vinculado a blockchains fundamentales como Bitcoin (BTC a $77,91 mil, -7,07% en 24 horas) y Ethereum (ETH a $2,38 mil, -11,42% en 24 horas). La concentración sigue siendo marcada incluso con miles de proyectos compitiendo por atención.
Kevin O’Leary destaca que las altcoins “consideradas inútiles aún permanecen en caída entre un 60% y un 90% y nunca se recuperarán.” Los fondos cotizados en bolsa (ETFs) de criptomonedas, aunque recientes, tienen menor relevancia para las asignaciones institucionales.
Regulación Como Eslabón Perdido en la Adopción Institucional
Kevin O’Leary identificó la regulación como un factor crítico para la expansión institucional más allá de Bitcoin y Ethereum. El proyecto de ley sobre la estructura del mercado cripto en elaboración en el Senado de EE. UU. es seguido de cerca por el inversor, especialmente una cláusula que él considera perjudicial: la prohibición de rendimientos en cuentas de stablecoin.
Esta restricción, según O’Leary, favorece injustamente a las instituciones bancarias tradicionales. La disposición llevó a Coinbase a retirar su apoyo al proyecto recientemente. La empresa reportó US$ 355 millones en ingresos exclusivamente por ofertas de rendimiento de stablecoin en el tercer trimestre de 2025 — demostrando el potencial económico del segmento.
Kevin O’Leary sostiene que permitir rendimientos en stablecoin abrirá camino a una asignación institucional masiva en Bitcoin, transformando el mercado. La aprobación de la propuesta con ajustes específicos, según él, catalizará un movimiento significativo de capital hacia los activos cripto fundamentales.
El Portafolio Diversificado de Kevin O’Leary en el Sector
Aproximadamente el 19% del portafolio de Kevin O’Leary está invertido en activos e infraestructura relacionados con las criptomonedas. El empresario ya invirtió en Bitzero, compañía de infraestructura energética con operaciones en Noruega, Finlandia y Dakota del Norte, que proporciona tanto minería de Bitcoin como capacidad computacional de alto rendimiento.
Para O’Leary, el paralelo con la inversión inmobiliaria es directo: ambos segmentos requieren volúmenes masivos de tierra y energía para hacer viables las operaciones. La diferencia estratégica radica en centrarse en la provisión de base física — terreno y energía — permitiendo que especialistas construyan y operen los centros.
El Futuro: Infraestructura por Encima de Tokens
La filosofía de Kevin O’Leary apunta a un camino claro: los contratos de energía en determinados lugares bajo su custodia demuestran un valor superior al del propio Bitcoin en algunas circunstancias, particularmente donde la electricidad cuesta menos de seis centavos por kilovatio-hora. Esta realidad económica refuerza su convicción de que la infraestructura, y no los tokens, define el futuro del mercado cripto y de la inteligencia artificial.
Manteniéndose optimista respecto a la aprobación de la propuesta regulatoria con correcciones, Kevin O’Leary visualiza un horizonte donde la asignación institucional masiva en Bitcoin seguirá a la implementación de regulaciones que permitan rendimientos en stablecoin. Su estrategia dual — acumular infraestructura física mientras espera un catalizador regulatorio — lo posiciona en la intersección entre el cripto de hoy y la infraestructura del mañana.
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Kevin O'Leary Transforma Estrategia de Inversión: Infraestructura de Data Centers en Enfoque
Kevin O’Leary, conocido por sus participaciones en Shark Tank, reveló un cambio significativo en su enfoque hacia los criptoactivos. El empresario está canalizando capital sustancial hacia la adquisición y desarrollo de infraestructura energética destinada a centros de datos, en lugar de centrarse exclusivamente en activos digitales. Este cambio estratégico refleja su convicción de que los contratos de energía y la infraestructura física son más valiosos que la mayoría de los tokens del mercado.
La Estrategia de Expansión Territorial de Kevin O’Leary
Kevin O’Leary acumula actualmente 26 mil acres de terreno repartidos en múltiples regiones geográficas. Este portafolio incluye 13 mil acres ya divulgados en Alberta, Canadá, y otros 13 mil acres en localidades no reveladas que están en proceso de licenciamiento. La estrategia no consiste en construir sus propios centros de datos, sino en adquirir terrenos estratégicos y derechos energéticos para posteriormente arrendarlos a operadores especializados.
Según el inversor, aproximadamente la mitad de los centros de datos anunciados en los últimos tres años “nunca serán construidos” por falta de terrenos y infraestructura. Kevin O’Leary equipara este movimiento al desarrollo inmobiliario tradicional: así como los promotores buscan buenos terrenos para construir rascacielos, los mineros y las empresas de inteligencia artificial necesitan localidades con características energéticas específicas.
Los terrenos ya adquiridos están siendo preparados con toda la infraestructura necesaria — energía, agua, fibra óptica y derechos de paso aéreo. A corto plazo, proporcionarán soporte para la minería de Bitcoin; a largo plazo, albergarán hyperscalers y centros de datos gubernamentales.
El Dominio de Bitcoin y Ethereum en el Mercado Institucional
El análisis de Kevin O’Leary sobre el escenario cripto apunta a una concentración extrema de valor. El capital institucional, que efectivamente mueve los mercados, se dirige exclusivamente a dos activos: Bitcoin y Ethereum. Datos de mercado revelan que poseer solo estas dos posiciones captura el 97,2% de toda la volatilidad del mercado cripto desde su inicio.
Un informe reciente de Charles Schwab confirmó esta tendencia: casi el 80% del valor estimado en US$ 3,2 billones de los criptoactivos está vinculado a blockchains fundamentales como Bitcoin (BTC a $77,91 mil, -7,07% en 24 horas) y Ethereum (ETH a $2,38 mil, -11,42% en 24 horas). La concentración sigue siendo marcada incluso con miles de proyectos compitiendo por atención.
Kevin O’Leary destaca que las altcoins “consideradas inútiles aún permanecen en caída entre un 60% y un 90% y nunca se recuperarán.” Los fondos cotizados en bolsa (ETFs) de criptomonedas, aunque recientes, tienen menor relevancia para las asignaciones institucionales.
Regulación Como Eslabón Perdido en la Adopción Institucional
Kevin O’Leary identificó la regulación como un factor crítico para la expansión institucional más allá de Bitcoin y Ethereum. El proyecto de ley sobre la estructura del mercado cripto en elaboración en el Senado de EE. UU. es seguido de cerca por el inversor, especialmente una cláusula que él considera perjudicial: la prohibición de rendimientos en cuentas de stablecoin.
Esta restricción, según O’Leary, favorece injustamente a las instituciones bancarias tradicionales. La disposición llevó a Coinbase a retirar su apoyo al proyecto recientemente. La empresa reportó US$ 355 millones en ingresos exclusivamente por ofertas de rendimiento de stablecoin en el tercer trimestre de 2025 — demostrando el potencial económico del segmento.
Kevin O’Leary sostiene que permitir rendimientos en stablecoin abrirá camino a una asignación institucional masiva en Bitcoin, transformando el mercado. La aprobación de la propuesta con ajustes específicos, según él, catalizará un movimiento significativo de capital hacia los activos cripto fundamentales.
El Portafolio Diversificado de Kevin O’Leary en el Sector
Aproximadamente el 19% del portafolio de Kevin O’Leary está invertido en activos e infraestructura relacionados con las criptomonedas. El empresario ya invirtió en Bitzero, compañía de infraestructura energética con operaciones en Noruega, Finlandia y Dakota del Norte, que proporciona tanto minería de Bitcoin como capacidad computacional de alto rendimiento.
Para O’Leary, el paralelo con la inversión inmobiliaria es directo: ambos segmentos requieren volúmenes masivos de tierra y energía para hacer viables las operaciones. La diferencia estratégica radica en centrarse en la provisión de base física — terreno y energía — permitiendo que especialistas construyan y operen los centros.
El Futuro: Infraestructura por Encima de Tokens
La filosofía de Kevin O’Leary apunta a un camino claro: los contratos de energía en determinados lugares bajo su custodia demuestran un valor superior al del propio Bitcoin en algunas circunstancias, particularmente donde la electricidad cuesta menos de seis centavos por kilovatio-hora. Esta realidad económica refuerza su convicción de que la infraestructura, y no los tokens, define el futuro del mercado cripto y de la inteligencia artificial.
Manteniéndose optimista respecto a la aprobación de la propuesta regulatoria con correcciones, Kevin O’Leary visualiza un horizonte donde la asignación institucional masiva en Bitcoin seguirá a la implementación de regulaciones que permitan rendimientos en stablecoin. Su estrategia dual — acumular infraestructura física mientras espera un catalizador regulatorio — lo posiciona en la intersección entre el cripto de hoy y la infraestructura del mañana.