Según los últimos informes de la “Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria”, publicados recientemente por las Naciones Unidas, la creciente violencia de pandillas y la inestabilidad en Haití han llevado a alrededor de 5,4 millones de personas a enfrentar una grave escasez de alimentos, con cerca de 6000 personas sufriendo de hambruna. El informe señala que el aumento drástico en la cantidad de personas hambrientas se debe principalmente a los frecuentes episodios de violencia en Puerto Príncipe, la capital de Haití, y sus alrededores, que han perturbado gravemente el suministro y acceso a alimentos. El cierre prolongado de los principales puertos en Puerto Príncipe ha agravado la escasez de alimentos y ha provocado un aumento en los precios. La alta inflación ha aumentado aún más la presión sobre las familias comunes para comprar alimentos, empeorando así la crisis.