Según fuentes familiarizadas con la situación, el Grupo de los Siete no logrará llegar a un consenso sobre una declaración conjunta para conmemorar el tercer aniversario del conflicto entre Rusia y Ucrania, lo que ampliará las grietas entre Estados Unidos y sus aliados europeos. Estas fuentes indican que desde la semana pasada, los diplomáticos han estado trabajando arduamente en busca de un compromiso, ya que Estados Unidos se opone a mantener el lenguaje condenatorio hacia Moscú utilizado en declaraciones anteriores. Estados Unidos también se opone a imponer más sanciones energéticas a Rusia para presionarla a negociar una paz duradera. Estados Unidos ahora amenaza con retirar su apoyo a la declaración. Según informes anteriores, el gobierno de Trump está presionando a los países para detener una resolución de la ONU que condena la agresión rusa contra Ucrania, y espera que las Naciones Unidas respalden un texto respaldado por Estados Unidos destinado a trazar un camino hacia la paz. La versión estadounidense no condena a Rusia ni defiende principios como la soberanía y la integridad territorial, que formaban parte de la resolución anterior respaldada por los aliados.