La intervención de la Reserva Federal de EE. UU. para estabilizar el yen japonés ha llevado los precios del oro por encima de $5,000 por onza, reflejando cambios en la dinámica de divisas y el sentimiento de los inversores. Un yen más débil, debido a las disparidades en las tasas de interés, ha alimentado preocupaciones sobre el valor del dólar estadounidense, lo que ha provocado un aumento en la inversión en oro como refugio seguro en medio de la incertidumbre económica.